La carretera principal hacia el corregimiento de San Andrés, en Chiriquí, amaneció ayer cerrada.
Un grupo de padres de familia y estudiantes de la escuela Gómez protestaban para exigir el cambio de la trabajadora manual.
Coreando consignas los padres acusaban a la funcionaria de supuestos maltratos físicos y psicológicos contra los estudiantes.
Rodrigo Martínez, presidente del Club de Padres, dijo que hay más de 20 denuncias en la corregiduría por parte de personas que han sufrido los abusos de la señora.
Desde el interior de la pequeña escuela, la acusada negó todos los señalamientos que hacían las personas.
"Yo fui nombrada desde el año 88, pero en ningún momento le he hecho nada a nadie", expresó la señora, quien afirmó tener una hija discapacitada.