Nación

Padres piden un trabajo para ayudar a su hijo


Para todo padre y madre el garantizarle la salud a sus hijos a través de una continua y buena atención médica es un asunto de amor incondicional. Pero qué hacer cuando no se cuenta con un trabajo fijo y se tiene un hijo con una enfermedad terrible.
La respuesta de los esposos María Anizabeth Castillo y Danny de Jesús Pinto se basa en su esperanza y fe puestas en Dios que les da la fuerzas necesaria para salir adelante.
Y es que al segundo de sus tres hijos se le diagnosticó un tumor cerebral maligno (meduloblastoma) a los dos años y medio de edad.
Danny recuerda ese dramático día. "Donnill estaba en la sala de observación luego de pasar con vómitos por tres días". Al segundo día de estar allí y viendo que no había probado ningún alimento, su padre trató de despertarlo y el niño empezó a convulsionar.
Danny fue sacado de inmediato de la sala y Donnill fue conectado a innumerables cables, su vida se estaba desvaneciendo.
Vencida la dificultad, es ingresado al Hospital Nacional donde se le practicó una resonancia magnética que determinó su padecimiento.
Ese mismo día le fue practicada una biopsia y se le colocó una válvula en el cerebro. Seis días después, el 29 de julio de 1998, fue operado del tumor.
Varias recaídas hicieron que Donnill fuera ingresado nuevamente al hospital. Sólo hace unos meses culminó sus tratamientos de radiación.
Para esta humilde familia, la enfermedad de Donnill es muy costosa. De hecho, todavía deben al Hospital del Niño una cifra alrededor de B/. 380.00.
Resulta que tanto Danny como María Anizabeth no cuentan con un trabajo fijo con el cual cotizar en el Seguro y ayudarse con los costos de tratamientos que requiere su hijo.
Aunque a Danny le falta sólo un seminario para culminar su carrera de Licenciatura en Educación con Especialización en Psicopedagogía, se las ha tenido que arreglar como constructor independiente, y su esposa trabaja eventualmente de recamarera en un hotel, al igual que está culminando sus estudios secundarios en la noche, con lo que espera darle un mejor futuro a sus tres hijos.
Ambos señalaron a El Panamá América que no le piden dinero a nadie, sólo desean tener un trabajo estable con el que puedan costear los gastos médicos de su hijo.
Aunque hoy, a sus seis años, Donnill se encuentra bien recuperado, sus padres son conscientes de que la enfermedad puede volver a aparecer. Pero su fe es muy grande.
"La fe nunca nos ha faltado", destacó Danny, al indicar que saben que su hijo se va a recuperar. Los médicos sólo le daban esperanza de vida hasta los cinco año, pero sus padres nunca lo aceptaron en su interior.
Afortunadamente siempre han encontrado apoyo y ayuda. Precisamente, una de ellas llegó esta semana a través del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia (MINJUMNFA), gracias a la gestión de la ministra Alba Tejeda de Rolla y la viceministra, Rosabel Vergara.
La ayuda, que es una respuesta a una carta enviada por María Anizabeth, se hizo efectiva por medio de la asesora Raquel Méndez de Castro y consiste en un bono mensual de B/. 40.00 que servirá para los gastos de la escuela de Donnill.
Y es que para este inocente niño su deseo más ferviente es seguir estudiando. Actualmente cursa el kinder en la Escuela Lucas Bárcenas, ubicada en la Barriada 2000, en Arraiján.
Cualquier persona que tenga interés en ayudar a esta familia en la obtención de un empleo, puede llamar a los teléfonos del MINJUMNFA 312-0259 ó 279-0701.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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