Así es, según estudios en los que ha participado el ingeniero Eduardo Silva Santisteban, este sector de la ciudad capital estaba aislado del resto de San Francisco, pero después se produjeron rellenos de material transportado por erupciones volcánicas. Las cenizas de las explosiones volcánicas crearon una masa de roca sobre la que hoy se construyen enormes edificaciones.
Las granjas se iniciaron en 1996-1997, apoyadas por el gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Posteriormente, la administración de Mireya Moscoso incluyó el programa de granjas como instrumento para superar la pobreza.
Producto de la Teletón 20-30, el Club Activo 20-30 donó un millón de balboas al programa de granjas. Según el informe del MIDA, de ese total, 220 mil balboas estaban invertidos en granjas vistas como "malas, abandonadas y sin iniciar".
El Patronato de Nutrición asegura que tiene el respaldo de todos los patrocinadores del programa.