Soy partidaria que como nación, tengamos unos planes y proyectos de estado que nos permitan lograr metas nacionales tales como: disminución de la pobreza, disminución del desempleo, aumento de la educación (disminución del analfabetismo), aumento de familias con viviendas propias, disminución de la mortalidad infantil, etc.
A estas metas nacionales debemos aproximarnos, según el plan preestablecido, sin importar qué facción o partido político o alianza dirija el gobierno en algún momento.
Obviamente, hay muchos temas que podrían ser Agenda de Estado, y que deberían ser discutidas por la sociedad en general y los partidos políticos en particular. Nuestro partido, a través de nuestro Secretario General, Martín Torrijos, lanzó la primera invitación, que fue desoída como todos sabemos.
Posteriormente, la Sra. Presidenta, lanzó la segunda invitación, que no fue desoída por el PRD, sin embargo sólo se convirtió en otra palabra más, sin verdadera intención del acto.
Hoy quiero referirme al desempleo como realidad social y su impacto en la mujer, así como los efectos del accionar gubernamental sobre esta realidad.
El desempleo está enmarcado en la falta de educación y es uno de los condicionantes de la pobreza. De la población nacional, el 37% son pobres, de los cuales el 35% de éste 37% son mujeres y de éste 35% el 25% son desempleadas. Hay una marcada preferencia del desempleo por las mujeres dado que la tasa de desempleo femenino es del 19%, mientras que el desempleo masculino es el 9% expresión de desigualdad social.
La falta de políticas que generen nuevos puestos de trabajo, tanto en la empresa privada como en el gobierno, hacen de este problema, un problema acuciante e irritante cuya necesidad de atenderlo no se puede postergar.
Debemos tener un profundo respeto por el ser humano y no hacer promesas de campaña que no tenemos la intención, o no sabremos cómo cumplir. Hay que tener más respeto, si este ser humano es un congénere que pensó que por el hecho de ser mujer, el ejecutivo sentiría mejor sus necesidades y establecería las políticas y estrategias para aliviarle.
Las y los colonenses, se han estrellado ante la realidad de que el gobierno no ve el problema del desempleo como un problema angustiante, sino como un problema politiquero.
Se han estrellado ante la realidad de que para el gobierno, Colón no tiene hijos capaces y les envían asesores que no tienen ningún interés en resolver los problemas de Colón.
Se han estrellado ante la realidad que sus súplicas no son oídas por quienes dijeron que también eran madres solteras educando niños.
Se han estrellado ante la realidad de encontrar en la publicidad estatal, palabras vacías: Felicitaciones en el Día de la Mujer, hablando de ejecutar proyectos y leyes que aún no hemos visto, ni siquiera esbozados, no hay propuestas, solo derroche.
Esa actitud de solo decir palabras sin verdadero compromiso, sólo llevará a la decepción de quienes alguna vez le creyeron, y el efecto de la incapacidad e inacción del gobierno será lo que todos tememos: más desempleo, más pobreza, más frustración... y eso que sólo hemos hablado del desempleo.