Con la bendición y agitación de palmas, los panameños conmemoraron ayer, la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén y su proclamación como el gran rey; pero sencillo y pobre, que montado sobre un burro le da cumplimiento a la voluntad del Padre de entregar su vida para la salvación de los hombres. [Foto: Jorge Silot / EPASA]