De un lista de 5,000 en todo el mundo, y representando al país, sólo aparece la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), que ocupa el lugar número 4,134.
Ni siquiera las universidades nacionales, tanto privadas como públicas, están registradas en la lista de las 200 mejores universidades de Latinoamérica.
Esta información se basa en la clasificación mundial de universidades realizado por el Laboratorio de Cibermetría, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que es el mayor centro público de investigación de España.
Los datos establecen que en Centroamérica, en una lista de 20 universidades, La UTP está en la posición 11.
Las demás son del resto de la región. No aparece la Universidad de Panamá (UP) y las demás instituciones superiores de Panamá.
De acuerdo con el estudio, la institución superior mejor calificada en Centroamérica es la Universidad de Costa Rica en el lugar 1,045 a nivel mundial, seguida por La Universidad Galileo de Guatemala, que está ubicada globalmente como la 2,082 y luego El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza de Costa Rica, siendo el 2,442 en el mundo.
Según el informe, las universidades panameñas son superadas ampliamente por otras universidades de Costa Rica, Guatemala y una de El Salvador, lo que indica que nuestro país se está quedando atrás en la enseñanza superior.
Panamá, por medio de La UTP, sólo supera a las universidades de Nicaragua y Honduras.
El documento, elaborado este año, indica que las tres mejores universidades del mundo son: Harvard University, Stanford University y University of California Barkeley, todas ubicadas en Estados Unidos. Luego está University Cambridge en Europa.
La universidad mejor evaluada de Latinoamérica es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), le sigue la Universidad de Sao Paulo en Brasil, y luego la Universidade Estadual de Campinas, igualmente ubicada en el país sudamericano.
Entre los aspectos que toma en cuenta esta clasificación están: la libertad de cátedra, la financiación recibida, el acceso a las nuevas tecnologías, relaciones con la comunidad, las empresas y otros actores económicos, sociales y culturales. Las políticas de acceso abierto, la interdisciplinariedad, el nivel de participación de los estudiantes, la madurez, prestigio y liderazgo.
Noemí Castillo, presidenta del Consejo de Rectores de Panamá y rectora de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), no cree que exista una crisis en la educación superior panameña. Sin embargo, explicó que las instituciones superiores del país deben trabajar con procesos internacionales en la selección de los estudiantes.
Castillo mencionó que al aparecer en el escenario internacional lógicamente se empieza a mirar el resultado de la educación que se ofrece.
La presidenta del Consejo de Rectores resaltó que eso es lo que está haciendo la UTP, por eso aparece en la lista de las mejores universidades del mundo.
"En Panamá recién estamos iniciando el proceso de inter nacionalización. Es por eso por lo que somos poco conocidos", añadió.
Sostuvo que se debe empezar a trabajar en procesos de autoevaluación para mejorar la calidad de la educación, para aparecer entre los mejores.
Quien no le prestó atención a esta clasificación fue el rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, al señalar que para él no tiene ninguna importancia.
Paredes dijo que en su institución no necesitan la clasificación de nadie. "Nuestra universidad brinda una excelente calidad educativa a nivel centroamericano y latinoamericano", aportó.
El rector dijo que esos estudios "ni le van, ni le vienen".
Por su parte, Ricardo Fletcher, de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), argumentó que cada universidad tiene sus características ligadas a la región donde se encuentra, por lo que la comparación hasta cierto punto es injusta.
No obstante, recalcó que hay tareas pendientes en materia de equiparar la oferta universitaria con la demanda de los estudiantes y el mercado laboral.
También puntualizó que se deben hacer mejores y mayores inversiones en términos de tecnología y avanzar en el desarrollo de la infraestructura, las cuales son tareas pendientes en los actuales centros universitarios.