A pocos días para la reunión del G20, donde se prevé que Panamá será incluida en una lista de paraísos fiscales, el Gobierno envió una carta a la OCDE en la que reitera sus compromisos de cooperar en la lucha contra la defraudación fiscal a través de su centro bancario internacional. No obstante, Panamá condiciona su apoyo a que se cumpla con una serie de premisas fundamentales que no pongan en peligro sus servicios internacionales.