Panamá ha establecido conversaciones con la Organización Nacional de las Unidas (ONU) y otros organismos, ante el nuevo fenómeno migratorio de africanos.
La directora de Servicio Nacional de Migración, Ana Cristina González, informó que en los próximos días entregarán a este organismo información estadística, a través de la Cancillería de la República, para transmitirle su preocupación sobre este tema.
González indicó que se está haciendo un trabajo en conjunto con los todos los países afectados para tomar los controles de seguridad necesarios.
Actualmente hay 92 africanos en los albergues de la entidad, lo que representa mensualmente para el Gobierno un gasto de 39 mil 732 balboas, sólo en alimentación.
Informó que movilizar a estas personas hacia África podría costar alrededor de 421 mil balboas.
Mientras tanto, el subdirector de la Oficina Nacional para la Atención del Refugiado (ONPAR), Rodolfo Naranjo, explicó que se analiza la solicitud de refugio de 22 somalíes, cuatro eritreos, y tres etíopes.
El Gobierno nacional asegura que se trata de un tráfico de personas.
En la última detención de los 14 somalíes cerca de Jaqué, Darién, las autoridades panameñas lograron aprehender a dos “coyotes”, un colombiano y un panameño.
La jefa de Migración, puntualizó que se trata de un tema que preocupa como seguridad del Estado, porque muchas de estas personas que entran al territorio nacional son requeridas por la justicia internacional o pertenecen a grupos filiales de terroristas. "De repente, vienen con algún tipo de mensaje o de movimiento extremo que puede afectar a nuestro país", apuntó.