Panamá no tiene una política de salud coherente porque a través de los años el sistema ha funcionado con lineamientos cortoplacistas y politiqueros que han afectado el desempeño de las actividades, manifestó Jorge Montalván durante una conferencia sobre reformas a este sector, donde participaron especialistas internacionales.
Al hacer una radiografía sobre la situación panameña en el marco de la conferencia "La Reforma del Sistema de Salud", Montalván, miembro del Grupo de Reflexión y Acción en Salud, sostuvo que uno de los grandes problemas es que a través de los años el sistema ha funcionado con lineamientos cortoplacistas y politiqueros que han afectan el desempeño de las actividades a pesar que los montos que se han invertido son aceptables para obtener mejores resultados.
Esta situación, destaca, produjo una pérdida de recursos en planes de poca efectividad que no concuerdan con las inversiones. Según Montalván, las instituciones de salud desconocen los riesgos reales que implica la carencia de estas políticas en el establecimiento de metas a largo plazo para mejorar el sistema de salud. El sistema actual es poco eficiente y esta poca eficacia de las políticas es reconocida, afirmó Montalván.
Por un lado las remuneraciones del personal de salud no guardan relación con los resultados, siendo imposible aplicar una política de recursos humanos, y por el otro la inequidad campea en el sector, describió el galeno. Sostiene que las actuales relaciones no impulsan el empoderamiento de la población y solo buscan el clientelismo político, enfoque que se extiende al funcionariado que busca una máxima retribución por un mínimo esfuerzo y abunda la reticencia a los cambios para mejorar el sistema.
En estas condiciones, asegura el Dr. Montalván, es imposible poder alcanzar un verdadero desarrollo, y cambiar la realidad hasta tanto no se modifiquen patrones y se realicen esfuerzos para ampliar el debate nacional sobre políticas de salud que puedan desarrollar un pensamiento sobre la teoría de la salud pública.
Elizabeth Jané, especialista española en Políticas de Salud para América Latina y consultora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sostiene que no existe una receta única para todos los países, ya que cada uno tiene que evaluar su realidad para definir el sistema que mejor se ajuste a sus necesidades.
Durante su disertación sobre los principios, valores y objetivos de los sistemas de salud ante el Grupo de Reflexión y Acción en Salud, la especialista dijo que para hablar de un buen sistema es necesario que el mismo sea equitativo y eficiente.
Explica que en América Latina en general los sistemas de salud están segmentados en seguros sociales, ministerios de salud y sector privado, los cuales tratan de dar una cobertura universal.
Sostiene que de acuerdo a la forma como se financie un sistema de salud dependerá que éste sea equitativo y eficiente, y para lograr este objetivo es necesario que haya un 75% de financiamiento público, lo que no ocurre.
Hernán Luque, miembro del grupo de reflexión, destaca que el sistema panameño ha logrado grandes éxitos en materia de salud pública y prueba de ello es la reducción de la mortalidad infantil y materna y una mayor esperanza de vida. Pero admitió que los problemas presupuestarios son una limitante para poder lograr mejores programas e intervenciones efectivas y poder alcanzar una mayor cobertura.