Panamá posee el índice más alto en Centroamericana de mordeduras por ofidios venenosos, con unos dos mil casos anuales y un porcentaje de letalidad entre el 2 y 3 por ciento, según una investigación que adelantan expertos de Brasil, Colombia, Costa Rica y Panamá.
Las especies venenosas que provocan estas heridas, en su mayoría, son las serpientes equis (X) con incidencia en agricultores, reveló a Acan-Efe el equipo multidisciplinario que participa en el estudio.
Por esto, los expertos buscan desarrollar un "veneno patrón", elaborado con el que se extraiga de víboras de diversas zonas geográficas del país para confrontarlo con sueros antiofídicos que se producen en el continente.