Sólo un tercio de la población económicamente activa tiene más de 12 años de escolaridad, el mínimo requerido para mantenerse fuera de la pobreza con cierto nivel de seguridad, según revela el primer informe nacional sobre progreso educativo en Panamá 2002.
El estudio advierte que el hecho de que los grupos de mayores recursos económicos tengan acceso a una mayor escolaridad, limita las posibilidades de trabajo y mejores salarios de los pobres y compromete la calidad de la fuerza productiva del país.
Destaca que de la población económicamente activa son las mujeres, quienes presentan los mejores indicadores de escolaridad con el 56%, mientras que los hombres ocupan el 46%.
El promedio de los panameños tiene 7.5 años de escolaridad, sin embargo, existen disparidades internas impresionantes en ese sentido en el país, revela el informe realizado por el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE).
Los no pobres tienen siete años más de educación que los pobres, una de las brechas más grandes en cuanto a diferencia en años promedio de escolaridad en América Latina, sólo superada por México. Factores de origen étnico y el área geográfica multiplican más la desventajas, según el informe.
Mientras la población no pobre urbana tiene más de nueve años de escolaridad, la población indígena pobre sólo tiene un poco más de tres años. Las tasas de repetición y deserción son mayores entre los pobres indígenas, más alta entre los hombres que en las mujeres, y más alta en las zonas rurales e indígenas que en las zonas urbanas.
La Dra. Noemí Castillo Jaén, quien elaboró el estudio, destacó que el informe revela grandes inequidades que se conocía que existían, pero que se mantenían calladas. Señaló que se hace necesario rescatar a esos panameños que se han quedado atrás en los niveles de escolaridad.
Ponce recordó con nostalgia que la Escuela de Ingenieros, que construyó la carretera Panamericana, desapareció. Con gran honestidad, Ponce reconoció que las universidades han dejado de transmitir a sus estudiantes los valores que implican la construcción de las carreteras. Llevar caminos a las comunidades significa llevar progreso, llevar salud, educación. Ha habido cierta tendencia a considerar que trabajar en las carreteras, significa que la misión principal es "hacer plata" lo más rápida y fácilmente posible; se olvida el sentido real de las vías de comunicación: el ser humano. En tal sentido, se mostró satisfecho por el enfoque de la Universidad Santa María La Antigua y la formación intensiva de valores, además de modernos conocimientos, recibidos en la carrera de ingeniería civil.
Según el ingeniero Carlos Mesa, experto en el tema de suelos, el problema del mantenimiento de las calles obedece a la falta de control de calidad de los materiales.
Explicó que otro de los grandes problemas es la falta de coordinación entre las licitaciones para construir y/o mantener las calles y la licitación que se otorga para supervisar la calidad de la construcción. Muchas veces ocurre que la supervisión de la construcción se hace efectiva, cuando ya el proyecto ha avanzado y muchas veces hasta finalizada la obra. El fenómeno obedece a razones de tipo burocrático. Como ejemplo, citó el caso de la rehabilitación de la carretera de Malena en el interior de la república. La carretera comenzó a ser construida (por la empresa privada) hace 8 meses y luego de 7 meses comenzó la inspección (que también es privada). Lo ideal es que la supervisión de los proyectos sea primero y luego deberá adjudicarse la inspección de la obra, de forma tal que se tenga el suficiente tiempo para verificar la calidad de los materiales de acuerdo con las especificaciones del contrato.
Destacó que en el área del Canal de Panamá y en muchos sitios de la ciudad existen rótulos que advierten sobre la capacidad de la carretera, pero debido a la falta de inspección la norma no se respeta.
Al respecto, el ingeniero Federico Becquer director nacional de Mantenimiento del Ministerio de Obras Públicas, indicó que el procedimiento de construcción consiste en la eliminación del material vegetal o desechable que esté sobre el área a trabajar, luego dándole las pendientes adecuadas para buenos drenajes con una circulación fluida y segura para los conductores.
Sobre la estructura del pavimento Becquer indicó que se realiza colocando material selecto, luego la capa base (piedra triturada con especificaciones establecidas para granulometría y otras pruebas de laboratorio) y según lo diseñado se pondrá como capa de rodadura un pavimento de tratamiento superficial asfáltico, carpeta asfáltica y hormigón de cemento Portland (concreto).
Con gran honestidad Becquer reconoció el problema existente en la ciudad de Panamá respecto a pesos y medidas. El deterioro de las calles obedece a que transitan camiones con exceso de peso. No se ha podido tener control, destacó el directivo ministerial. Reiteró que se han efectuado constantes solicitudes a la Dirección de Tránsito y Transporte Terrestre y la respuesta es siempre la misma: no se cuenta con el personal de supervisión suficiente.
Agregó que el deterioro de las calles se debe a la falta de recursos para poder darle el mantenimiento preventivo en forma global; a la sobrecarga de los equipos que transitan por la red vial y a la obstrucción de los drenajes pluviales, ya sea por desechos que trancan el sistema pluvial o por construcciones al lado de la vía que alteran el curso de las aguas, lo que perjudica al pavimento existente.
La calidad de los materiales que se emplean es responsabilidad directa del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Tanto el MOP como la empresa privada, dependiendo de quién sea responsable de la inspección, tienen que usar su respectivo laboratorio para el control de los materiales.
Al ser interrogado sobre la calidad del asfalto que se emplea en las reparaciones, Becquer reconoció que en la actualidad se trabaja en la presentación de una solicitud al Ministerio de Comercio e Industrias para que el asfalto que se está comprando llene una serie de requisitos, acordes con las nuevas técnicas que se están usando. "Nos hemos quedado atrás en cuanto a la calidad del producto asfáltico que compramos", indicó.
Becquer indicó que la capacidad de absorción tanto del concreto como del asfalto es alta y técnicamente no debe atribuirse el uso de dichos materiales al calor. Según Becquer, el presupuesto de inversión y reparación de las calles del Ministerio de Obras Públicas para la ciudad de Panamá, asciende a B/ 3,350.000. Bequer indicó que la suma resulta muy reducida para la magnitud de las responsabilidades que deben cumplir. Se requiere como mínimo doblar la cantidad asignada hasta la fecha.
Otro de los problemas confrontados por la dirección de Mantenimiento es la escasez de personal. Actualmente 650 funcionarios trabajan no sólo en mantenimiento de las calles sino en cortes de hierbas, reposiciones de lozas, limpieza de drenajes, parcheo, y todas las actividades relacionadas con el mejoramiento vial. Para los proyectos dirigidos por la empresa privada se requieren muchos supervisores; sin embargo la cantidad es de 2 ó 3 inspectores, además del personal que trabaja directamente con el laboratorio.
Respecto a las críticas ciudadanas sobre los horarios de reparación de las calles, generalmente en horas de trabajo, Becquer indicó que en ocasiones se necesita del uso intensivo de la luz, además trabajar de noche perturba el descanso de las personas con residencias cercanas al sitio de reparación. Al hacer un balance, es preferible trabajar de día, advirtió el directivo ministerial. Adelantó que para el verano de este año se trabajará los días domingos.
Finalmente Becquer explicó que los 22 proyectos para mantenimiento de la red vial establecidos en el Plan Dinámico en la ciudad de Panamá y el Distrito de San Miguelito asciende a B/ 1,400.000, tal como se observa en el anexo siguiente.
Cuando hay acondicionadores de aire que gotean agua provocando que la humedad aumente se reproducen las levaduras, que al contacto con la piel ocasionan picazón y molestias. Igualmente, propicia que las personas que tengan problemas de "paño blanco" se les agrave.