Panamá tiene el índice de sobrepoblación carcelaria más grave en América Latina, manifestó ayer la ex magistrada Aura Emérita de Villalaz.
"Actualmente en nuestro país existen 182 presos por cada 100,000 habitantes, lo que es una cifra preocupante, por la pequeña población que representamos en el continente", dijo Villalaz.
Durante su participación en el foro "Situación actual del sistema penitenciario panameño", efectuado en la Arquidiócesis de Panamá, Villalaz indicó que actualmente hay 8,300 reos en las cárceles del país, las cuales no aguantan esa cifra, porque se tienen dificultades para proporcionar una buena alimentación a los detenidos.
"Lo ideal sería que el tope de presos en los centros penitenciarios nacionales oscilara entre las 5,000 personas", declaró Villalaz.
En tanto, el ex miembro de la comisión presidencial que elaboró un diagnóstico sobre las cárceles panameñas en 1997, Tomás Sosa, señaló que la condición de las estructuras físicas de los centros penitenciarios es "altamente deficiente".
"Los centros carcelarios de Panamá están en un estado desastroso e inhumano, no sólo para los internos, sino para el personal que los vigila", manifestó Sosa.
El evento, organizado por la Comisión de Justicia y Paz, contó también con al presencia de representantes de la Defensoría del Pueblo, Colegio Nacional de Abogados, Dirección General de Sistemas Penitenciarios y de Pastoral Carcelaria.