Panamá es el cuarto país de América Latina que mayor porcentaje del gasto público destina a la educación, pero no figura dentro de las naciones que obtuvieron las mejores puntuaciones en los resultados de las pruebas de rendimiento escolar.
Lo anterior fue revelado por el informe sobre el progreso educativo en América Latina, preparado por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL) y el cual fue presentado ayer ante diversos sectores vinculados a la educación nacional.
Según el informe, Panamá destina el 20.9% de su gasto público al sector educación, siendo superado en la región por países como México (23.0%), Costa Rica ( 22.8%) y Venezuela (22.4%).
No obstante, comparado con otras naciones, Panamá destina más porcentaje de sus gastos gubernamentales en educación, que naciones como Estados Unidos (14.4%), Japón (9.9%), Chile ( 14.4%), Colombia (19.0%), Canadá ( 13.5%), Corea (17.5%), Hong Kong (17.0).
222Para Stanley Muschette, en Panamá la educación todavía no es tema de Estado, por lo que está expuesto a los vaivenes de los gobiernos.
"Estamos en el primer lugar entre los que más invertimos, pero estamos peleando el campeonato de los últimos lugares con países como Haití", manifestó el empresario Eduardo Vallarino. Lamentó que en muchos de los resultados sobre rendimiento escolar en la región, Panamá no proporcionó datos, lo que se puede interpretar como una "omisión o por vergüenza".
El excandidato presidencial Eduardo Vallarino destacó que Cuba, país que sólo destina 12.6% de sus gastos para educación, ocupa los primeros lugares en materia de rendimiento escolar comparado con Panamá. Manifestó que el informe de PREAL debe servir como un "campanazo" a la sociedad panameña para establecer una doctrina nacional de educación.
Mientras que el ex rector de la Universidad Santa María La Antigua (USMA), Stanley Muschette, indicó que Panamá obtiene bajos resultados en educación, porque todavía ese no es un tema de Estado, que lamentablemente queda expuesto a los vaivenes de los distintos gobiernos y a la cultura política de que una nueva administración que cambia lo que hizo la anterior".
Aunque Muschette advierte que el informe destaca la atención que se le debe prestar al docente, que es muy mal remunerado en la región. Por su parte, el empresario Vicente Pascual denunció que los resultados revelan que en Panamá "no le hemos dado a la educación la prioridad que se merece".
Destacó que aquí existe una educación periférica que se basa en la información, situación que se debe de cambiar por un sistema participativo. Pascual lamentó lo que está ocurriendo con la educación en la región a pesar de que es el factor más expansivo para impulsar a la sociedad de cualquier país. Formuló un llamado a todos los sectores del país para que participen activamente en la búsqueda de soluciones al problema educativo.
El viceministro de Educación, Adolfo Linares reconoció que Panamá no está siendo eficiente con la utilización de los recursos en educación, porque es uno de los países que más gasta en educación, pero que los resultados no son halagadores.
Linares indicó que el informe de PREAL es un reflejo de la realidad y consideró que "no es desalentador, porque para mejorar, primero hay que saber dónde estamos". Señaló que el informe es divulgado en el momento preciso, debido a que será una herramienta útil para el Diálogo por la Educación Nacional.