El subdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud de Panamá, Javier Nieto, criticó hoy los "arreglos anticipados" entre las compañías farmacéuticas internacionales y los países desarrollados por la venta de la vacuna contra la gripe AH1N1.
"Más de la mitad de las compañías farmacéuticas han hecho arreglos anticipados con los países desarrollados, lo que hará probable que la accesibilidad de la vacuna para los países en vías de desarrollo se vea desafortunadamente limitada", señaló Nieto en rueda de prensa.
El Instituto, que tiene capacidad de detectar la eventual presencia del virus AH1N1 gracias a reactivos donados por EEUU, entregó el pasado 20 de mayo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) información sobre las cepas aisladas del virus, para elaborar una vacuna, lo que convertió a Panamá en el segundo país del mundo en hacerlo después de México.
El subdirector de la entidad apuntó también que la mayoría de empresas han "considerado iniciar la producción de vacuna entre julio y agosto de este año", lo que permitiría tener la inoculación en el primer cuatrimestre del 2010.
"Tengo la impresión de que no hay interés de estas compañías en negociar con organismos internacionales de salud pública como la OMS o la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para establecer un fondo rotatorio para la compra de las vacunas en los países latinoamericanos", añadió.
Este fondo rotatorio es un mecanismo de compra establecido por los organismos internacionales con el fin de abaratar los costes de las vacunas y garantizar un acceso equitativo para los distintos países.
"En un país de tres millones de habitantes como Panamá, es muy difícil negociar la adquisición de la vacuna cuando se pueden hacer compras regionales. La OPS actuaría como intermediario estableciendo con las compañías un número determinado de dosis, que abarataría los costes para los países de América Latina", explicó Nieto.
Según el subdirector del Instituto, para esta misma época del año que viene habrá 5.000 millones de dosis de la vacuna contra el AH1N1, fabricadas por farmacéuticas como Sanofi-Pasteur, Baxter, GlaxoSmithKline (GSK) y Novartis, que se han comprometido a donar "un 10 por ciento de la producción a los países en vías de desarrollo".
Desde el punto de vista operativo, subrayó Nieto, hay "aspectos que no están claros" como cuántas dosis requerirá una persona para desarrollar anticuerpos o los grupos de población que deberían ser vacunados.
El próximo 20 y 21 de agosto se reunirán en Panamá en un simposio científico internacional expertos de Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, El Salvador y Panamá para "compartir experiencias y analizar lo que se ha aprendido y lo que se puede mejorar" para afrontar la gripe A, explicó el director del Instituto, Néstor Sosa.
En el simposio, que servirá para celebrar el 81 aniversario del Instituto Conmemorativo Gorgas, participarán miembros del departamento de Salud de Estados Unidos, el director del Instituto de Salud Pública de Colombia, Juan Gonzalo López Casas y la jefa del laboratorio de Salud pública de México, Celia Alpuche, entre otros.
Según Nieto, a nivel regional el aspecto a mejorar es "la vigilancia epidemiológica, la respuesta rápida en la detección de casos", para que todos los países equiparen la infraestructura y recursos humanos para hacer frente a la gripe.
En Panamá se han registrado hasta ahora dos muertes por la influenza AH1N1 y se han detectado 610 casos, de los cuales 575 se han dado de alta epidemiológica, según informó el pasado 6 de agosto el Ministerio de Salud.