Los Estados Unidos tiene seis meses más para decidir si cumple o no con la limpieza de la Isla San José, utilizada durante la Segunda Guerra Mundial para realizar experimentos con armas químicas, informó ayer el vicecanciller de la República, Harmodio Arias.
De acuerdo con el funcionario, el gobierno norteamericano es respetuoso de la ley y cumplirá con el proceso de saneamiento de los sitios militares utilizados en territorio panameño por su ejército.
"Nosotros tenemos que cumplir la ley y ellos también. Ustedes están asumiendo algo que no creo que va a pasar, ellos son respetuosos de la ley y así lo harán", señaló Arias al ser interrogado si había concesiones especiales con los Estados Unidos.
Sobre la limpieza de los polígonos de tiro, indicó que la ley establece que EU está comprometido a cumplir con ese trabajo hasta donde sea practicable.
"Es una terminología que el gobierno de Panamá, del general Torrijos aceptó y el pueblo panameño votó a favor de esos tratados canaleros, que hoy en día el Canal es 100 por ciento panameño", sustentó.
Apuntó que la actual administración tiene que asumir que así como los estadounidenses ejecutaron los tratados y devolvieron el Canal, van a cumplir con la limpieza de los polígonos.
Desde la administración de Ernesto Pérez Balladares se mantiene un litigio con los Estados Unidos para exigirle que cumpla con el saneamiento de los desechos militares, dejados en los sitios ocupados por sus tropas.
El gobierno declaró "zona de cuarentena sanitaria la Isla San José", luego que un informe de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), revelara la existencia de por lo menos cuatros bombas químicas, que de explotar podrían provocar daños en la piel y afección pulmonar.
La "cuarentena", que también alcanza las costas, significa que se impedirá el ingreso de personas no autorizadas a ingresar a la isla y sus inmediaciones, la evacuación de personas y clausura provisional de todas las instalaciones comerciales o de otro tipo, así como el despliegue de una fuerza de seguridad que haga efectiva estas medidas.
Frente a este hallazgo, el gobierno panameño advierte que Estados Unidos no dijo la verdad en torno a la presencia de armas químicas y envió una nota al secretario de Estado, Colin Powell, solicitándole formalmente que Washington informe si existen armas químicas abandonadas en otras áreas de la Isla San José o del territorio nacional, y especificando a través de un mapa los sitios donde se hizo prácticas con estos armamentos.
En la isla se descubrieron tres de las bombas, dos de 1,000 libras y una de 500, las cuales se encuentran intactas. Se dio a conocer que si una bomba de estas explota, puede provocar problemas de salud a personas que se encuentren en un radio de 450 metros, ya que las mismas tienen tres tipos de sustancias que provocan lesiones severas a la piel y al sistema cardiovascular que puede producir, inclusive la muerte.