Panamá ocupa el tercer lugar de los países con mayor corrupción a nivel de las naciones centroamericanas, según el índice de corrupción de 2003 al 2007, elaborado con el auspicio de Transparencia Internacional.
El informe ubica a Panamá en la posición 94 de 180 naciones en el mundo, de acuerdo con los niveles de corrupción, y el lugar 10 de los 19 países de América Latina.
El informe denominado "El desafío regional de la lucha contra la corrupción” no destaca a Panamá dentro de los países de la región centroamericana con condenas relevantes impuestas a figuras políticas en casos de corrupción como sobornos, fraudes, blanqueo de capitales o delitos electorales entre otras irregularidades.
Destaca que los índices de corrupción obedecen a la tolerancia que parecen mostrar los ciudadanos hacia estos actos de corrupción, por el temor de ser amenazados o ser motivo de represalias, por denunciar alguna irregularidad en su lugar de trabajo.
Señala que las labores del Defensor del Pueblo y de los medios de comunicación social tienen más confianza en la población que en el sistema judicial.
El documento apunta a la existencia de debilidades institucionales con lagunas jurídicas, así como las influencias que puedan ejercer los órganos de control por grupos económicos y jurídicos que hayan podido ayudar a ganar una elección presidencial.