Japón.- Panamá fue calificada ayer como el país disidente de Latinoamérica por apoyar la moción japonesa que solicita el levantamiento de una moratoria para la caza de ballena.
De acuerdo con información de agencias internacionales, la mayoría de los países latinoamericanos recibieron el año pasado presiones de Japón para apoyar el fin de la moratoria que desde 1986 prohíbe la caza de ballena, sin embargo, han preferido conservar la medida de protección.
Panamá, agrega la nota, es el país disidente de la región que apoya a Japón en su intento por concluir la moratoria, por lo que representantes de la organización ecologista Greenpeace no han tardado en considerar que el país ha vendido su voto a las autoridades de Tokio.
Panamá, junto a 48 países del mundo, forma parte de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que hasta hoy discuten si levantan o no la moratoria existente para la caza de los cetáceos.
Greenpeace destaca las fervientes defensas que hasta la reunión de ayer hicieron los representantes de Brasil, Argentina, México y Chile, entre otros, que han solicitado la creación de santuarios balleneros en determinadas áreas.
Por otra parte, aquí en Panamá el legislador Héctor Alemán, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa, opinó que el Gobierno debe ser consistente en la posición histórica del Estado panameño en contra de la caza de las ballenas y la preservación del ambiente. A la vez cuestionó las contradicciones públicas en las que han entrado el canciller de la República, José Miguel Alemán, y el director de Asuntos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Arnulfo Franco, por este tema.
Franco dijo esta semana que el canciller se equivocó cuando planteó que apoyaría la moción de Japón para permitir la caza de estos mamíferos. El legislador Alemán, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD), indicó que por lo menos el país se merece una actitud de coherencia en lo que plantean los funcionarios del Estado, sobre todo en temas de importancia internacional.
Alemán manifestó que el Estado panameño históricamente ha mantenido una posición en defensa y apoyo a la preservación de las especies. Señaló que Japón, al igual que Panamá, tiene pleno derecho a tomar sus decisiones y defender lo que considera sus derechos y mantener una posición que estime de acuerdo a sus intereses.
No obstante, dijo que el Gobierno de Panamá debe ser "capaz" de preocuparse por defender los derechos de los ciudadanos panameños que siempre se han mostrado en apoyo a la protección de las especies en extensión.
Los planteamientos de Alemán surgen en momentos en que en el plano internacional se mantiene una polémica por una propuesta que hizo el Gobierno de Japón ante la Comisión Ballenera Internacional para que se permita la caza de estos animales.