En Panamá sólo basta con que llueva por dos horas seguidas más de 30 milímetros de agua, sobre todo en la cordillera, para que se registre una inundación.
El anterior escenario fue presentado por la gerente de Hidrometeorología de ETESA, Luz de Calzadilla, quien señaló que Panamá cuenta con características, en su relieve y clima, que hacen al país muy propenso a inundaciones.
En ese sentido, los informes de ETESA sobre la última inundación en Juan Díaz, ocurrida el 1 de noviembre, señalan que en ese punto cayeron cerca de 45 milímetros de agua.
Además, el 24 de octubre, cuando también se reportó una inundación en este corregimiento, llovió cerca de 80 milímetros.
Alfonso Pino Grael, del laboratorio de Física de la Universidad de Panamá, manifestó que la gran cantidad de ríos y quebradas con los que cuenta el país inciden de forma directa en las inundaciones.
Expresó que una vez el hombre altera el curso de estos afluentes o mora muy próximo a ellos, está expuesto a padecer un desastre.
El profesor sostuvo que la temporada lluviosa de este año ha sido normal en comparación con anteriores, sin embargo, las inundaciones registradas son consecuencia de la influencia del hombre en la naturaleza.
Conforme a estimaciones de los especialistas hasta mañana habrá aguaceros intensos, con una posible extensión de estas lluvias hasta el 15 de noviembre.