El Departamento de Estado de Estados Unidos considera a Panamá como un país de “alto riesgo y una fuente para el tráfico de personas" y destaca en un informe que las autoridades panameñas no han abierto investigaciones formales en casos de corrupción por este tipo de delitos.
Según el informe, al cual tuvo acceso este diario, Panamá es un país de tránsito y destino sobre todo de mujeres y niños” que son sujeto del tráfico de personas, explotación sexual y trabajos domésticos forzados".
Se trata del último Informe de Monitero y Combate del Tráfico de Personas elaborado por el Departamento de Estado, el cual ubica a Panamá en la tercera categoría de un total de cuatro.
El primer nivel identifica a los países que cooperan en la lucha contra este delito internacional y el cuarto a los que no lo hacen.
Aunque no se establecen detalles ni se citan casos específicos de corrupción en tráfico de personas o de parte de las autoridades migratorias, se menciona que no hay investigaciones formales, previas a la elaboración del citado informe.
Según la evaluación, Panamá tuvo un descenso del segundo nivel al tercero en sus esfuerzos para combatir este delito.
Aunque reconoce que se hacen esfuerzos para combatir el flagelo, señala que las autoridades no están totalmente comprometidas con el combate del tráfico de personas.
El informe establece que las víctimas son en su mayoría mujeres jóvenes, niños y niñas que son utilizados en el comercio sexual o en trabajos domésticos, en su mayoría en Panamá y Colón.
El informe califica como “débiles” los controles en las fronteras internacionales del país, lo que permite que el territorio panameño sea un punto para migraciones irregulares desde y hacia países de América Latina, África y Asia.
Identifica a las mujeres adultas procedentes de Colombia, República Dominicana y los países centroamericanos como las principales víctimas del tráfico de personas para el comercio sexual.
Menciona que las autoridades panameñas no proporcionan a las víctimas alternativas legales para regresar a su país de origen, una vez son detenidos en una condición migratoria irregular.
Las autoridades norteamericanas señalan que el Código Penal panameño no contempla como delito los trabajos forzados o el tráfico internacional de personas con la finalidad de realizar trabajos domésticos.