Por semana, una banda de colombianos que fue atrapada en su país introducía a Panamá unos diez mil celulares hurtados, y acá los vendían en pequeños comercios.
Según confirmó al Panamá América el Segundo Comandante de la Policía Aeroportuaria de Colombia, mayor Fredi Guido, la banda obtenía los celulares en países como Ecuador, Perú y Colombia, y los enviaba a Panamá.
Existen panameños vinculados a la red, encargados de recibir los aparatos y venderlos como buenos en el mercado local.