Panamá ha fortalecido mecanismos para la inocuidad de alimentos
Es un complejo proceso en el que participan diferentes ministerios y Acodeco para garantizar que los productos alimenticios sean seguros para el consumo y de esta forma velar por un comercio justo
Panamá se ha fortalecido en los últimos años para garantizar la entrada de alimentos que cumplan con los requerimientos de seguridad para el consumo de la población, hecho que se realiza de manera compartida con entidades competentes, como los ministerios de Salud, de Desarrollo Agropecuario y de Comercio e Industrias.
También interviene otra institución que es la Autoridad de Defensa del Consumidor y Protección de la Competencia (Acodeco), que es el ente al cual las personas deben acudir si encuentran irregularidades.
Joseph Gallardo, de la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici), ilustró que la inocuidad de los alimentos son las condiciones básicas y generales que deben tener sin que pueda causar daño a la población.
"Que sean seguros para consumirse, que no contengan microorganismos peligrosos ni contaminantes químicos", explicó.
La importancia de seguir con esta política es que impacta tanto en la salud pública como el ecosistema comercial de los países.
Se trabaja de manera mancomunada para desarrollar estructuras normativas nacionales y globales que resalten el uso del principio de inocuidad alimentaria, para que exista un comercio justo y equitativo.
¿Cómo intervienen los diferentes componentes de esta cadena?
El Ministerio de Salud, vigila y verifica que la parte inocua se mantenga de forma responsable.
La Acodeco entra para poder vigilar, mientras que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) se encarga de la parte agropecuaria y de la verificación de los productos que vienen de afuera, como pescado y plantas.
Finalmente, el Mici prepara el escenario para que las autoridades tengan elementos y herramientas como normas alimentarias y reglamentos técnicos.
Las normas son vinculantes a tratados comerciales bilaterales e internacionales, las que sirven para resolver todas las disputas que se tengan en algún momento entre el concierto de naciones.
Reglas clarasSobre los productos alimenticios procesados que son distribuidos y vendidos por cadenas comerciales, Gallardo garantizó que pasan por un proceso riguroso de aplicación de componentes arancelarios, revisión de etiquetado y otorgamiento de todas las condiciones sanitarias.
"No creo que un supermercado se ponga a ofertar productos que no sean acorde al consumidor", resaltó el funcionario, ante la pregunta de si existen productos importados que puedan ser perjudiciales para la salud de los consumidores.
"Lo que recomendamos a los consumidores es que verifiquen el etiquetado de los productos, fecha de vencimiento y si el alimento, como tal, tiene registro sanitario", declaró.
Se analiza a nivel de Centroamérica que exista un solo etiquetado en español para todo el istmo, ya que en la actualidad muchos artículos contienen información en otros idiomas, indicó Gallardo.