El reporte, que analiza a 183 países para evalúar en ellos la facilidad de hacer negocios, colocó a Panamá el año pasado en la posición 72.
No obstante, este año se ajustaron las clasificaciones de los años anteriores: sumando nuevos indicadores, corrigiendo datos y cambiando la metodología de los indicadores, con el propósito de proporcionar una comparación significativa.
Por estos cambios, la ubicación de Panamá fue ajustada a la posición 63. Este año se incluyó en la metodología el indicador sobre facilidad para obtener acceso a conexiones de electricidad.
La ampliación de las horas de atención en el Registro Público y los trámites para apertura de empresas son algunos de los factores que le han permitido a Panamá escalar en la evaluación. Al comparar a Panamá (61), con el resto de la región, sólo estaría por debajo de cuatro países: Chile (39), Colombia (42), Puerto Rico (43) y México (53), y muy por encima de países como Uruguay (151), Guatemala (153), Paraguay (163), República Dominicana (169) y Costa Rica (182). “Técnicamente pasamos de la posición 63 a la 61, pero lo más importante es que no retrocedimos en el ranking; por el contrario seguimos avanzando, así como lo hicimos en el índice Word Economic Forum y tenemos buenas perspectivas de que lo seguiremos haciendo en el futuro”, explicó Kristelle Getzler de la Secretaría Económica de la Presidencia.
En este último año Panamá mejoró en varios aspectos, entre ellos: menor número de impuestos a pagar y reducción de tiempo y costo en la apertura de negocios. Además el país alcanzó la posición número 15 en el indicador que mide la facilidad para obtener acceso a conexión eléctrica y en comercio transfronterizo ocupa la posición 11 de 183 economías.