La Dirección del Programa Ampliado de Vacunación no ha suspendido las vacunas de fiebre amarilla, pese a que otros países latinoamericanos si lo han hecho debido a reacciones adversas generadas por ese tipo de insumos médicos a algunas personas.
La suspensión, aplicada en Colombia y Venezuela, no se aplicó en Panamá debido a que no se han distribuido en el país los lotes de vacunas, señalados por organismos de salud internacional como causantes de la reacción que ha acabado con la vida de pacientes en países como Perú.
Ese insumo se distribuye principalmente en áreas rurales, donde la población es más propensa ha contraer la fiebre amarilla, debido a que no se han detectado casos en sectores urbanos del país desde el año 1905.