Nación

Panamá necesita radares para combatir narcotráfico


El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, dijo ayer que Panamá necesita instalar radares en la frontera con Colombia para poder ubicar los vuelos de aviones a baja altura que transportan droga y aseguró que la certificación hecha por Estados Unidos al gobierno panameño es un reconocimiento a su esfuerzo de los últimos años.
Explicó que en su último viaje a Washington realizó algunos contactos para tratar de obtener equipo para destinarlo a la seguridad del espacio aéreo y así reforzar la vigilancia ejecutada por el Servicio Aéreo Nacional.
Spadafora aceptó que el narcotráfico es una actividad registrada en el país desde hace mucho tiempo y que existen equipos para enfrentar a los narcotraficantes por mar, pero que no hay recursos para combatir los vuelos a baja altura con cargamentos de droga.
Planteó que Panamá está comprometida en su lucha contra el narcotráfico y explicó que la obtención de resultados positivos en materia depende mucho de la calidad de los recursos técnicos que se destinen.
Precisó que la droga, además del daño que ocasiona a quienes la consumen, tiene un gran poder de corrupción y que las autoridades nacionales están conscientes de ello. Agregó que la certificación además de un reconocimiento, es un estímulo para continuar con esta lucha.
El funcionario dijo que es necesario mantener la cooperación con todos los países del área, ya que sólo una lucha en conjunto puede asegurar algún nivel de éxito contra los narcotraficantes, quienes tienen grandes recursos para movilizar sus productos.
Por otra parte, el embajador de Estados Unidos en Panamá, Simón Ferro, explicó que luego de la certificación expedida por su país, hará esfuerzos para promover una ayuda que garantice que las autoridades panameñas aumenten su cobertura en la lucha antidrogas.
Tras expresar su satisfacción por la certificación hecha por el gobierno norteamericano, Ferro aclaró que la importancia de esta calificación no debe minimizarse ante los señalamientos de que el país se ha convertido en un depósito de drogas provenientes de los carteles colombianos.
Consideró que Panamá, como aliado natural de su país y adicional al esfuerzo que está haciendo para evitar que su territorio sea utilizado como paso de drogas, merece un apoyo estadounidense en el marco de la ayuda regional para combatir este flagelo.
Sin embargo, dijo que este es un proceso largo y complicado en la parte estadounidense, porque tiene que debatirse en diferentes niveles de Congreso, por tal razón no se sabe con exactitud si la ayuda que se podría brindar a Panamá, será mediante apoyo económico, en asesoramiento o con equipos para supervisar sus fronteras.
De acuerdo con el diplomático, Panamá necesita mayor vigilancia, porque "todos conocemos que su territorio es violado constantemente", de allí que el país debe hacer algo para lograr el respeto de su soberanía.
Afirmó que su gobierno ha reconocido que Panamá sabe hacer uso de los recursos cuando los tiene.
Panamá y Estados Unidos, dijo el diplomático, continuarán dialogando para desarrollar las estrategias comunes y con la región, "pero aún es temprano para especular sobre qué queremos lograr".
Ferro rechazó que la certificación sea un mecanismo de presión o de chantaje por parte de Estados Unidos, pero al mismo tiempo reconoció que hay confusión en los términos en que se calificó a Panamá.
Agregó que la calificación no es más que un requisito que tiene el gobierno estadounidense de informarle al Congreso para conocer cómo se están usando los recursos que se dan a diferentes países.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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