A pesar de entrenar una unidad élite de unos 500 hombres en Estados Unidos y Colombia para enfrentar incursiones insurgentes en la frontera, el Gobierno panameño aseguró ayer que "no le ha declarado la guerra a nadie".
El jefe del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, Ramiro Jarvis, sostuvo que la Declaración de Panamá que firmaron los presidentes de Centroamérica y Colombia¨, calificando como terroristas a los insurgentes colombianos, no es una declaración de guerra a ningún grupo irregular que opera en ese país.
Afirmó que más bien el documento suscrito por los gobernantes es una declaración de "solidaridad" con el pueblo y gobierno colombiano en la lucha que desarrollan contra el terrorismo.
Diversos grupos civiles, abogados y políticos criticaron la decisión de Panamá de firmar esta declaración, porque pone al país como blanco de represalias de los grupos insurgentes colombianos que operan en la frontera darienita.
Jarvis dijo al Canal 2 que las acciones terroristas de grupos colombianos afectan a Panamá y que prueba de ello son las incursiones armadas en poblados darienitas que han terminado en la muerte de panameños.
A su juicio, las afirmaciones de algunos sectores de que la Declaración de Panamá viola el Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá, es totalmente falso. Añadió que nada del contenido de la declaración afecta los factores de riesgos sobre el Canal.
En tanto, el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, reveló que 500 agentes de una unidad élite de la Policía Nacional se entrenan en EU y Colombia para incorporarse dentro de cuatro meses a tareas de vigilancia y protección en Darién.
Escalona dijo que además del entrenamiento de esas unidades, se realizará la compra de cuatro helicópteros (sin licitación pública) y la reparación de otros dos para redoblar la vigilancia en los poblados de la región fronteriza de Darién.
Panamá no declaró la guerra a nadie
No obstante, se entrenan unos 500 policías de una unidad élite en Estados Unidos y Colombia.