A partir del 1 de noviembre, la aplicación de la vacuna contra la fiebre amarilla será una recomendación y no una exigencia para los viajeros que proceden de países en riesgo de transmisión de esta enfermedad o que planean viajar hacia estos destinos.
Según Gladys Guerrero, directora Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud (MINSA), esta medida se adoptó "conforme a las exigencias del Reglamento Sanitario Internacional de 2005 para proteger la salud pública y, al mismo tiempo, no limitar o entorpecer el turismo y el comercio en Panamá".
De acuerdo con Guerrero, la medida se implementará luego de un análisis epidemiológico y permitirá que los viajeros tomen la decisión de aplicarse o no la vacuna.
Sin embargo, la funcionaria advirtió que todo viajero panameño que se traslade a una nación que exija la vacuna tendrá que aplicársela, por lo que antes de viajar tiene que estar pendiente de dicha información para evitar inconvenientes en el país de destino.
Cabe destacar que no todos los países que están en riesgo de contraer la enfermedad, llamada "la plaga americana", exigen la vacuna.
Recomendación.
No obstante, se hará énfasis en la recomendación de la aplicación de la vacuna a los viajeros procedentes de o con destino a Bolivia, Brasil, Ecuador, Perú y Venezuela, en América del Sur, y Angola, Benin, Burkina Faso, Camerún, República Democrática del Congo, Gabón, Gambia y Guinea, Liberia, Nigeria, Sierra Leona y Sudán, en África.
Prevención.
A los viajeros procedentes de los países antes mencionados, a su llegada a Panamá se les entregará un instructivo que contiene los signos y síntomas de la fiebre amarilla y de presentar algún síntoma, deberá comunicarse al teléfono 800-8743 (TELEURGE) para ser atendido.
Como medida preventiva adicional, a las personas que ingresen al país y que se dirijan a Panamá Este, Darién y la Comarca Kuna Yala, se les recomendará vacunarse contra la fiebre amarilla al menos 10 días antes de su traslado a estas áreas.
Quedan exentos del acatamiento de esta medida, los viajeros en tránsito a través de aeropuerto, puertos y puertos fronterizos, independientemente de la nación de la que procedan.
Para facilitar la aplicación de la vacuna, además de los puestos existentes en la Región Metropolitana de Salud, se habilitó uno en el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), así como en la Oficina de Sanidad Marítima Internacional, en Colón, y en la Oficina de la Coordinación Regional de Epidemiología, en Chiriquí.
Reacción.
Jorge Loaiza, presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL), calificó la medida como necesaria para no afectar el comercio ni el turismo del país.
Expresó que la decisión fue oportuna, porque el sector turismo de Panamá registró pérdidas tras la cancelaciones de reservas por la medida internacional.