El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, afirmó que la salida del Ejercito de Estados Unidos (EU) de Panamá deja a las autoridades panameñas sin capacidad de detectar los vuelos a baja altura de aviones que trasiegan drogas y reconoció que los organismos de seguridad del país no están capacitados para enfrentar posibles situaciones violentas.
No obstante, Spadafora aseguró que a través del Plan Estratégico de Seguridad Nacional se iniciará una dura batalla contra el narcotráfico y el lavado de dinero, a pesar de que al Gobierno panameño le hacen faltan "grandes recursos" para su ejecución.
Sostuvo que durante la permanencia de los soldados estadounidenses en Panamá había una sensación de "íntima seguridad y eso nos costaba nada", pero ahora no tenemos "forma de detectar los vuelos a baja altura que realizan los narcotraficantes".
El Comando Sur de EU mantenía en la base aérea de Howard un sofisticado sistema de radares y aviones rastreadores que combatían el trasiego de drogas desde el Hemisferio Sur hacia Norteamérica.
Spadafora afirmó que en la actualidad las autoridades panameñas no cuentan ni siquiera con un código para la clasificación de información, lo que demuestra que tomará tiempo poner a funcionar un plan de seguridad bien articulado.
No obstante, dijo que varios países como Canadá, EU, Chile, España, México, Perú, Colombia, Francia e Italia están interesados en dar en entrenamiento a la Policía de Frontera para enfrentar eventuales situaciones de crisis.
Aseguró que esa cooperación se logrará mediante la firma de acuerdos bilaterales que permitan un intercambio de información y el establecimiento de mecanismo para recibir ayuda y entrenamiento en aspectos de defensa.
Manifestó que en el caso de la frontera colombo-panameña se ha logrado establecer con las autoridades colombianas un sistema para el intercambio de información sobre el movimiento de los guerrilleros y con el fin de ejecutar en su momento posibles acciones conjuntas.
Recientemente, funcionarios estadounidenses denunciaron la existencia de varias pistas de aterrizaje clandestinas en Darién, utilizadas por los narcotraficantes para el desembarco de droga.