Panamá argumenta que el hecho de que la UE perdiera un panel con Ecuador por las limitaciones a la importación de banano, pone de manifiesto el interés de los países latinoamericanos en tener mayor acceso al mercado europeo y lamenta las restricciones.
La idea panameña es convencer a Lamy de que interceda ante la UE para que ésta vuelva a negociar y anteponga un acuerdo a nuevos litigios.
El pasado lunes la OMC ratificó que la Unión Europea viola normas comerciales con su régimen de importación de banano y limita el acceso para el mayor exportador de fruto del mundo, Ecuador.
Al igual que Panamá, Ecuador reclama que los aranceles de la UE para las importaciones de banano son muy elevados y reducen el acceso del país a los mercados europeos.
Desde enero de 2006 empezó a regir un arancel único en la UE de 176 euros (212,96 dólares) por tonelada de banano latinoamericano o de 4,33 dólares por caja de esta fruta, frente a la cuota de 775.000 toneladas libres de arancel permitidas a los países de frica y el Caribe.
Hasta diciembre de 2005 el arancel que tenía el banano de Latinoamérica era de 75 euros (90,75 dólares).