Las autoridades judiciales panameñas solicitaron a Nicaragua los documentos originales utilizados para ejecutar la transacción entre la Policía Nacional de ese país y la empresa guatemalteca GIRSA, para realizar un peritaje y determinar si son falsos o legítimos.
Una fuente ligada a las investigaciones reveló que se han pedido todos los certificados, sellos y documentos usados en Nicaragua por GIRSA, para ejecutar la transacción en donde la Policía de ese país entregó 3,000 fusiles AK-47, que posteriormente fueron a parar a manos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
De acuerdo con la fuente, por medio del peritaje de los documentos se establecería con certeza su autenticidad o falsedad y permitiría conocer quiénes los alteraron y cómo llegaron a manos de GIRSA.
Destacó que hasta ahora la Policía Técnica Judicial (PTJ) no ha emitido una orden de arresto contra el empresario de origen israelí, Shimon Yelinek, pues esperan que éste se presente voluntariamente a declarar como lo ha manifestado su abogado.
La PTJ también requirió de diversos medios de comunicación copia de las entrevistas dadas por Yelinek, en las que señala no mantener ningún tipo de relación con el cargamento de armas enviado a Colombia a través de la embarcación Otterloo.
Por su parte, el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños y su homóloga Mireya Moscoso, en una apretada agenda dentro de la toma de posesión del presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, aprovecharon momentos para tratar el caso de las armas.
En el encuentro, Moscoso estuvo acompañada por el jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Ramiro Jarvis; el director de la Policía, Carlos Barés y el ministro de Gobierno y Justicia, Aníbal Salas.
En tanto, el director de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Jerry Salazar, reconoció que los barcos en alta mar pueden cambiar de destino a voluntad del capitán de la nave, por lo que cabe la posibilidad de que el barco de bandera panameña Otterloo, que zarpó de Nicaragua con rumbo a este país, se haya desviado hacia otro lugar.
Recordó que cuando hay este tipo de actividades relacionadas al contrabando de armas, "siempre se dan otros mecanismos que utilizan los dueños o los operadores de las naves".
Aseguró que en ningún momento esta nave llegó a puertos panameños con cargamentos de armas en sus bodegas y que se ha podido conocer que el Otterloo realizó tres viajes a Colombia y nunca hizo escala en Panamá, y las pocas veces que llegó aquí vino con las bodegas vacías.