Panamá podría quedarse sin agua potable en los próximos años debido al alto grado de contaminación que se registra en las aguas servidas, advirtió ayer la directora del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, Elida Díaz.
Paralelamente, la funcionaria manifestó que esta entidad enfrenta en la actualidad una morosidad estimada en B/.15 millones.
"En este país tenemos que modernizar lo que es el tratamiento de las aguas servidas para evitar el aumento de la contaminación, porque todas estas aguas están yendo crudas a las descargas", precisó.
Explicó que para el IDAAN es muy difícil corregir esta situación, por la falta de los ingresos y financiamiento.
Destacó que en la ciudad capital urge la implementación de las denominadas plantas de tratamiento de aguas servidas, mientras que en el interior se precisa la colocación de alcantarillados con lagunas de oxidación y tanques sépticos.
"Si el gobierno no atiende el tema de las aguas servidas las aguas del país se pueden contaminar", subrayó.
Indicó que el gobierno de Mireya Moscoso tendrá que establecer una campaña en contra de la contaminación de las aguas dulces.
Frente a esto, dijo, ya se estableció una Comisión de No Contaminación, en la cual intervienen representantes del Ministerio de Salud, la Autoridad Nacional del Ambiente, el IDAAN y el Ministerio de Comercio e Industrias.
"Tenemos que cuidar nuestras aguas dulces para evitar que en un par de años nos quedemos sin el líquido, para procesar agua potable", subrayó.