Washington.- Panamá presidirá una reunión extraordinaria del Consejo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) mañana en una tentativa regional de para evitar una escalada en el conflicto entre Nicaragua y Honduras causado por un tratado de delimitación marítima concluido entre los gobiernos de Tegucigalpa y Bogotá.
El embajador Lawrence Chewning Fábrega, el representante permanente de Panamá ante la OEA, confirmó ayer que el gobierno de Honduras solicitó una reunión de urgencia después de que la Corte Centroamericana de Justicia se declaró "incompetente" para tratar el litigio.
"La reunión ha sido convocada por los embajadores de ambos países a solicitud de sus respectivas cancillerías," informó el veterano diplomático a El Panamá América.
Chewning Fábrega fue invitado a ocupar la presidencia del Consejo en ausencia del actual presidente, el embajador de Barbados, que la semana pasada, quizás por incomprensión del idioma español, había felicitado a ambas partes por haber "solucionado pacíficamente" su diferendo.
Un comunicado de la OEA, quizás basado en sus declaraciones, dio a entender, equivocadamente, que el Consejo había endosado el tratado entre Honduras y Colombia, lo que causó una reacción indignada de Nicaragua y un inmediato desmentido del secretario general de la OEA, el ex presidente colombiano César Gaviria.
El viernes Honduras denunció a Nicaragua ante la Corte Centroamericana por imponer un arancel de 35 por ciento a las importaciones hondureñas en represalia porque el Congreso hondureño ratificó el tratado de límites con Colombia.
La acción del ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Roberto Flores Bermúdez, provocó una airada reacción del presidente Arnoldo Alemán, de Nicaragua, quien amenazó con "romper relaciones diplomáticas" en el antiguo conflicto que mantienen los dos vecinos por sus limites marítimos.
Anoche Alemán volvió a echar leña al fuego cuando advirtió a Honduras que no dudará en "ejecutar las acciones que fueran necesarias" para defender los derechos territoriales nicaragüenses.
"Que a nadie le quepa la menor duda que nunca dudaremos en conducir y ejecutar las acciones que fueran necesarias, por los caminos que sean del caso, sin escatimar esfuerzos, sacrificios y recursos en la defensa más cumplida de nuestro territorio", declaró Alemán en un discurso en la Escuela de Sargentos del Ejército en las afueras de Managua, según informó la agencia EFE.
Junto con la solicitud de una convocatoria del Consejo Permanente de la OEA, el gobierno de Honduras pidió a la OEA y a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el envío "urgente" de observadores a su frontera con Nicaragua "como una medida preventiva" para "mantener la paz".
El periódico La Prensa de Managua insinuó que el equívoco emanado de la oficina de información publica de la Organización de Estados Americanos podía ser una maniobra solapada de intereses colombianos.
En una nota con el titulo "Oscura maniobra en la OEA", el periódico anota: "Las circunstancias poco claras en que el comunicado de prensa fue realizado, podrían ser objeto de una investigación a petición de Nicaragua, en el entendido de que este hecho, sin precedentes en la OEA, lastima los intereses de un Estado miembro, según informaciones extraoficiales de fuentes gubernamentales.
"De acuerdo al acta de la reunión del Consejo Permanente, los embajadores de Colombia y Honduras informaron en la sesión acerca de la ratificación del tratado, lo que parece fue interpretado por el presidente pro-témpore del Consejo, Courtney Blackman, embajador de Barbados, como la consecuencia de un "feliz entendimiento" entre dos países que habían tenido diferencias fronterizas.
"Que bueno que ustedes por vías cívicas estén llegando a un acuerdo", dijo Blackman, en aparente desconocimiento a los antecedentes de la situación que se informaba".
Por su parte, el secretario Gaviria fue tajante en un comunicado de prensa en el que desconoció una nota anterior emitida por su propia secretaria.
"Esta interpretación errónea de lo ocurrido ha surgido de un comunicado de prensa de la organización que de manera incorrecta sugiere que la OEA, como organismo, ha apoyado la aprobación de dicho tratado. El secretario general lamenta la información equivocada que este comunicado contiene y ha tomado en su dependencia de Información Pública las medidas correctivas necesarias para que este tipo de hechos no vuelva a ocurrir", expresó Gaviria.
Chewning Fábrega declinó comentar sobre estos detalles asumiendo ya la posición de un árbitro que no quiere aparentar favorecer a ninguna de las partes.
"La desinformación del embajador Blackman y de otros tres embajadores que asumieron que estaban frente a la resolución de un conflicto limítrofe entre dos Estados miembros, podría explicar la decisión de la dirección de información Pública de la OEA que emitió un comunicado oficial saludando en nombre de la organización la aprobación del tratado Ramírez-López.
"Sin embargo, fuentes diplomáticas manifestaron que entre los embajadores ante la OEA se comenta acerca de la fuerte influencia del personal colombiano de esa organización, mismo que impulsado por el entusiasmo patriótico, podría haber interpretado que el saludo protocolario de Blackman y otros tres embajadores, se traducía en un respaldo oficial de la OEA al tratado."