Panamá corre el peligro de quedarse incomunicada con Estados Unidos, el Caribe, parte de Suramérica, Centroamérica y otras partes del mundo si no se pone atención a los delincuentes que se dedican a hurtar los cables y hierro en busca del cobre.
Unas 30 cámaras aproximadamente que mantienen las fibras ópticas de comunicación internacional están descubiertas, ya que fueron hurtadas las tapas que pesan más de 90 libras cada una.
Entre estos cables se encuentran tres muy importantes: el maya, el arco y el panamericano.
Luis Núñez, director técnico de Investigaciones de la empresa telefónica, dijo que lo peligroso es que los delincuentes pueden cortar los cables para vender el cobre y causar un caos telefónico en el país y la pérdida sería incalculable en llamadas telefónicas y perjuicios para todos.
De acuerdo con cifras de la Contraloría, de 2003 a la fecha Panamá ha exportado B/ 26 millones 224 mil 188 en cobre.
En lo que va del 2008, las pérdidas por el robo de cables a la telefónica Cables & Wireless asciende a B/ 453,986.