"Con las reformas al Código Penal se busca inculcarle miedo a los periodistas, pues anhelan un periodismo simple y sin profundidad", argumentó.
El secretario del Sindicato de Periodistas junto al Colegio Nacional de Periodistas advirtió que de ser necesario lucharán en las calles a fin de defender la libertad de expresión, porque "ya está bueno de estas situaciones".
Por otra parte, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CONAPE), Luis Polo Roa, manifestó que con lo elaborado en este documento "Panamá retrocede en materia de libertad de expresión".
En una reunión celebrada en la Gobernación de Panamá, Luis Polo Roa precisó que irónicamente en tiempos en que la mayoría de los países adecuaron sus leyes a favor de la libertad de expresión, en Panamá se hace todo lo contrario.
Polo Roa hace un llamado al presidente de la República, Martín Torrijos y a su equipo de ministros, para organizar una reunión, a fin de que verifiquen bien este documento y que se hagan los correctivos pertinentes, pues de lo contrario se está coartando la libertad de expresión.
Para el presidente del CONAPE, los que están detrás de este borrador en su mayoría son abogados y advirtió que pareciera que los profesionales del Derecho están incómodos con la prensa, por los últimos acontecimientos divulgados donde se han visto involucrados. "Podría ser un pase de factura", agregó.
A pesar de que la reunión se desarrolló en la Gobernación, a la misma no se presentó la máxima autoridad de la provincia, Erich Rodríguez Auerbach, de quien se espera una posición, pues también es periodista.
En la última década cientos de periodistas panameños han sido denunciados por calumnia e injuria por diferentes autoridades.
Uno de los casos más sonados fue la denuncia interpuesta contra los periodistas Jean Marcel Chéry y Gustavo Aparicio por denunciar la construcción de una carretera que presumiblemente llegaba hasta la casa del hoy magistrado de la Corte Suprema, Winston Spadafora .
El gobierno panameño había avanzado en materia de libertad de prensa cuando a principios del 2005 derogó las leyes mordaza, que estaban vigentes desde el período de la dictadura militar. El presidente Torrijos dijo el 14 de marzo del 2005, estar convencido de que hay menos peligro en los “excesos de la prensa que en su represión”.