Panamá, Guatemala y Honduras siguen siendo los países más utilizados para traficar y almacenar la cocaína sudamericana que circula hacia México y Estados Unidos, debido a fronteras porosas, corrupción y fuerzas policiales mal equipadas y sin entrenamiento adecuado, dijo ayer el jefe de Operaciones de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) durante una interpelación legislativa.
Thomas Harrigan señaló durante una audiencia celebrada por el comité para el control del narcotráfico internacional del Senado que hay un incremento no solo en el tráfico por América Central de precursores químicos necesarios para la elaboración de metanfetaminas, sino también de heroína procedente de América del Sur. No precisó los montos.
Harrigan indicó que la vía marítima es la preferida y que el tráfico de drogas en contenedores marítimos aumenta de manera preocupante en los puertos centroamericanos, ya que “los buques de carga desde América Central viajan al planeta entero.