El fiscal de Drogas, Rosendo Miranda, reveló que Panamá se ha convertido en una de las principales rutas de la heroína procesada en Colombia y que ayer se detuvo a cuatro ciudadanos de origen nigeriano que transportaban comprimidos de esta droga en sus estómagos.
Miranda explicó que los nigerianos tragaron la heroína aquí, lo que hace suponer la existencia de algún punto de empacado y distribución de esta droga en la ciudad de Panamá y que existen algunos indicios de los sitios usados para esta actividad.
Manifestó que el aumento de los decomisos de heroína se debe al incremento en Colombia de los sembradíos de amapola, usada para elaborar esta sustancia, que en su mayoría está destinada al mercado estadounidense.
A juicio del funcionario de instrucción, la heroína no tiene un gran consumo local debido a su elevado costo en el mercado, por lo que la mayor parte de los casos detectados aquí tienen como destino Estados Unidos y Europa.
Detalló que en algunas operaciones realizadas en las últimas semanas se ha descubierto la modalidad de impregnar prendas de vestir con cocaína y en otros casos es ocultada en los bordes de maletas y mochilas.
Destacó que las técnicas para el trasiego de la droga son diversas y que las autoridades deben estar alertas para evitar el paso de estupefacientes por los puestos fronterizos, puertos y aeropuertos.
Agregó que una de las técnicas más usadas es el de "mulas" que tragan comprimidos de heroína, para luego defecarla. Sin embargo, estas "mulas" corren un grave riesgo, por que un comprimido perforado significaría la muerte de su portador por intoxicación.
A la fecha se han decomisado 106 kilos de heroína que tiene un costo millonario en el mercado internacional, en donde el kilo está valorado en más de B/.60,000, pero en Europa puede alcanzar casi los B/.10,000.
En diciembre del 2001 se produjo una gran polémica que aún es cuestionada por diversos sectores del país, cuando el Ejecutivo nombró a Alberto Cigarruista y Wiston Spadafora en reemplazo de Eligio Salas y Mirtza Franceschi de Aguilera, respectivamente, y luego fueron ratificados por la Asamblea Legislativa.