El Director Ejecutivo para Asuntos del Tratado (DEPAT), Juan Méndez Salazar, advirtió que Panamá demostrará con pruebas científicas a Estados Unidos que deben y pueden efectuar una limpieza mayor en los sitios contaminados, y recalcó que el gobierno no aceptará dinero ni ninguna indemnización sino que exige que se cumpla con el proceso de saneamiento.
"La posición de Panamá es firme y es que los Estados Unidos cumpla con el proceso de limpieza sin la intervención militar, y eliminar el peligro de muerte que está latente en estas áreas", subrayó Méndez.
Detalló que hasta el momento el gobierno se ha gastado más de B/.500 mil en los servicios de la firma norteamericana Arnold & Porter, la cual representa al gobierno panameño en las conversaciones con Estados Unidos y trabaja en determinar el grado de contaminación real de los polígonos.
Puntualizó que el Gobierno Nacional a través del embajador en Washington, Guillermo Ford, iniciará las "conversaciones informales" con altos funcionarios del Departamento de Estado para ver en que medida EU realiza el saneamiento de los sitios contaminados, que superan las 3,675 hectáreas.
Manifestó que el gobierno anterior contrató a la firma Arnold & Poster por B/.168 mil y la actual administración por B/.350 mil, que incluye todo el estudio de campo y las gestiones ante el Departamento de Estado.
Indicó que Panamá ha elevado su posición al comité conjunto (que estaba conformado por funcionarios de la Cancillería y Comando Sur), donde se desarrollaron inicialmente las conversaciones al Departamento de Estado, el que tiene la "disposición" de cumplir con la limpieza.
Señaló que el gobierno de Mireya Moscoso decidió extenderle el contrato a la firma Arnold & Porter a fin de lograr planteamientos más concretos y desarrollar la evidencia a nivel técnico y científico que permita demostrarle a Estados Unidos que deben cumplir con la limpieza del resto de las áreas, o de una parte de ellas.
Explicó que los técnicos de la firma han permitido que Panamá demuestre de una manera más científica a Estados Unidos el grado real de la contaminación de los polígonos de tiro y áreas adyacentes.
Apuntó que la firma Arnold & Porter efectuó un muestreo técnico de los sitios contaminados donde determinó que los Estados Unidos puede cumplir con un proceso de limpieza a mayor profundidad.
"La posición de Estados Unidos es que limpiaron hasta donde era viable para ellos, pero la posición de Panamá es que no lo hicieron hasta donde era viable", sustentó Méndez.
El funcionario dijo que para Panamá no existe ninguna área en donde no se pueda efectuar la limpieza, tal como han señalado los norteamericanos.
Anotó que gran parte de los artefactos encontrados en los polígonos son "chatarras" (artefactos detonados) y explosivos no detonados.
Méndez afirmó que en la actualidad la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) mantiene la custodia de los sitios y trabajan en un proyecto de reforestación para evitar que las personas entren a estos puntos por el peligro que representan.
Planteó que se trabaja en un decreto para establecer sanciones para que aquellas personas que entren ilegalmente a estos sitios, porque se quiere es salvaguardar sus vidas y evitar una tragedia futura.