La seguridad nacional ha elaborado un plan para proteger el Canal de Panamá y las embajadas establecidas en este país de atentados terroristas, en caso que estalle la guerra entre Estados Unidos e Irak.
El canciller Harmodio Arias informó que habrá mayor celo en el registro y datos de la carga y la tripulación de los barcos que cruzan el Canal. Arias dijo que las medidas de seguridad abarcarán las embajadas extranjeras que funcionan en el país. "En este país no queremos atentados contra embajadas y espero que no se vayan a dar", enfatizó.
Detalló que el Gobierno panameño reforzará las medidas de seguridad que implementó después de los atentados terroristas perpetrados en Estados Unidos el 11 de septiembre del año pasado.
El ministro señaló que lo único que Panamá puede decir en el conflicto entre EU e Irak, es que Sadam Hussein debe cumplir con la Resolución 1441 de las Naciones Unidas y desarmarse.
Por su parte, el administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta, indicó que la vía interoceánica va a tomar las medidas de precaución posibles junto con las otras instituciones de seguridad del Estado.
"Hay una coordinación con todos los estamentos de seguridad del Estado, tanto con el Servicio de Protección Institucional, la Policía Nacional, el Servicio Aéreo Nacional y el Servicio Marítimo Nacional", sostuvo.
"Panamá como país protegerá su Canal", recalcó. En tanto, el general retirado de la Guardia Nacional, Rubén Darío Paredes, señaló que Panamá debe incluir en su plan de defensa a países como Estados Unidos, Brasil, Canadá y Chile con capacidad para detectar posibles ataques con misiles.
Agregó que con esto el Canal podría asegurarse una especie de escudo continental. "Es necesario iniciar un contacto con países que tienen la tecnología para detectar y afrontar ataques aéreos enemigos, ya que con cualquier plan de seguridad local, frente a una guerra transcontinental con Irak, será muy poco lo que se pueda hacer", advirtió.
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Explicó que existe una marcada tendencia entre algunos funcionarios a señalar a las hoy proclamadas comunidades de paz, como poblaciones auxiliadoras de la guerrilla, percepción que los ha convertido en blanco de los grupos paramilitares.
Hasta ahora se han producido un total de cuatro ataques contra poblaciones fronterizas con Colombia y ellas han dejado un saldo de cinco muertos y varios heridos. No obstante, algunos incidentes no han sido reportados.