Panamá está preparada para convertirse en un centro regional para el diagnóstico de ántrax, ya que a partir de la fecha aplicará la prueba del bacilo con la técnica de PCR, que consiste en un diagnóstico de ADN para detectar la presencia de esporas de ántrax en el medio ambiente y en el ser humano.
"En adelante, Panamá será uno de los países de mayor tecnología en bioseguridad biológica y bacteriológica del área... para afrontar próximas epidemias natural o de bioterrorismo", dijo el ministro de Salud, Fernando Gracia.
De acuerdo con Gracia, la prueba sanguínea que se realizará en el laboratorio central del Centro Conmemorativo Gorgas, servirá de referencia a países de Centroamérica y el Caribe.
El titular de Salud, que habló sobre las últimas medidas que están tomando las autoridades panameñas para prevenir, diagnosticar o tratar cualquier caso de ántrax, manifestó que se le han realizado pruebas preliminares a todas las personas que han estado en contacto con sobres presuntamente infectados con la bacteria y todas han dado negativo.
Agregó que estas pruebas también fueron hechas al ambiente en los lugares donde se sospechó que hubiera algunas exposiciones a esporas del carbunco. Detalló que los diversos organismos involucrados en los operativos logísticos contra la enfermedad han recibido 89 denuncias con más de 180 materiales sospechosos.
En cuanto a la cámara de bioseguridad, indicó que el equipo estará disponible para efectuar pruebas bacteriológicas de los sobres sospechosos en tres semanas aproximadamente, mientras que el laboratorio de bioseguridad estará funcionando dentro de tres o cuatro meses.
El ministro también habló sobre el fallecimiento de cinco niños de la etnia Ngöbé Buglé, presuntamente por una infección respiratoria. En este sentido, dijo que seis equipos de especialistas en la salud se encuentran en el área de Cobrí, en la comarca indígena, para realizar las investigaciones que determinen la causa de la muerte de los niños.
Gracia también se refirió a las informaciones de moradores del área que aseguran que 21 personas han muerto debido a diarrea crónica. Sin embargo, agregó que el Ministerio de Salud no ha confirmado esos decesos.
Los seis equipos de salud, compuestos por médicos, enfermeras y auxiliares, partieron el domingo a la comarca indígena, donde realizan evaluaciones que se extenderán hasta hoy para determinar qué es lo que está sucediendo.
Agregó que el equipo debe regresar hoy o mañana y, por lo difícil del acceso y la falta de comunicación, ha sido imposible tener algún tipo de información.
Pese al aislamiento de la comarca Ngöbe Buglé, el funcionario destacó que el Ministerio de Salud es la única institución gubernamental instalada en el lugar y añadió que sólo este año se han invertido más de tres millones de balboas para dotar al área indígena de diversos servicios médicos que son brindados por más de 116 funcionarios.