El apagón producido en gran parte de la ciudad capital y la provincia de Colón, el pasado viernes, puso en evidencia que hay fallas en los planes de contingencia para optimizar la recuperación de energía eléctrica.
Y es que esta no sería la primera ocasión en que Panamá enfrenta un imprevisto de este tipo, siendo la población y el sector comercial los más afectados.
Desde mayo del 2013, se han venido registrando apagones generalizados que afectan a varias comunidades de Panamá centro, Oeste y San Miguelito sin que se brinde un pronunciamiento formal sobre las razones de los incidentes.
En el 2013, se produjo una situación similar a lo ocurrido la noche del pasado viernes tras una explosión en "tres tanques de voltímetros de la línea madre".
Incidente
Al igual que en ese año, la noche del viernes se generaron tres explosiones en los transformadores en la subestación de Condado del Rey, lo que mantuvo sin fluido eléctrico a comunidades de San Miguelito, San Francisco, entre otras, hasta el mediodía de ayer.
La situación se agravó al paralizarse la planta potabilizadora de Chilibre, la cual sufrió daños debido al apagón, ya que la misma abastece a más de un millón de personas en la capital panameña y alrededores.
Pese a esto, el personal de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) no brindó mayores detalles de lo que ocasionó el daño, al informar que se encontraba realizando labores para restablecer el suministro, luego de la explosión de un transformador de medición a las 8:20 p.m. del viernes, y dos explosiones consecutivas media hora después.
Sin embargo, moradores de estas comunidades criticaron que, pese a ser una situación que pudo escapar de las manos de los encargados, provocó daños materiales que deberán ser remunerados por las empresas responsables.
Por su parte, la Empresa de Transmisión Eléctrica pidió a la población realizar un consumo moderado de energía eléctrica.
Además, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) solicitó que se había logrado reactivar el 95% de la red eléctrica, pese a que subestaciones de Tinajitas y Monte Oscuro, se mantuvieron paralizadas por 16 horas.
También se informó que el incendio en la subestación eléctrica provocó interrupciones en el suministro de energía de otros países, al estar adheridos a la interconexión del sistema centroamericano que alimenta Panamá.