Nación

Panamá, sociedad de pecadores

En los tiempos modernos confesarse ya no es suficiente. El pecador debe reconciliarse con la sociedad y borrar las huellas de las faltas cometidas con responsabilidad social.


No recordaba cómo se hacía, pero luego de la Señal de la Cruz, en mi mente se activó automáticamente el "Yo confieso ante Dios Todopoderoso, que he pecado mucho...".

Más tarde, luego de asumir la culpa, experimentar el dolor del pecado y tras unos minutos de "agonía" en el confesionario, me encontraba charlando en la oficina con José Francisco Bermúdez Galván, párroco de la iglesia San Antonio de Padua, en Betania.

¿La razón? El pecado. Justamente aquellos que dejé entre las paredes del silencioso confesionario de madera, en la conocida iglesia de los vitrales; pero los dejé allí para que no me estorbaran.

 

¿Novedad? "No hay nuevos pecados", recalcó el párroco al cuestionársele sobre la supuesta nueva lista de pecados que publicó el L´Osservatore Romano y que a siete días de su publicación, el Vaticano, a través de la Oficina de Comunicación de la Conferencia Episcopal de Inglaterra de Gales, aclaró que no la había publicado y que hubo una confusión por interpretación de algunos órganos informativos.

Sin embargo, ante el primer anuncio, muchos regresaron a los confesionarios.

Y es que se inicia la Semana Mayor, y es una oportunidad propicia para que los fieles acudan a confesarse, así como lo hacen en Navidad o en fechas especiales.

 

Por esta razón, es que antes de escribir esta nota tuve que esperar a que otros cuatro mortales se confesaran.

Mientras esperaba, recordé que la primera y última vez que me confesé ante un párroco tenía 13 años. Hoy día tengo 28. "Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi gran culpa...".

Decisiones.
Bermúdez recalcó que la sociedad ha cambiado tanto ante el fenómeno de la globalización, ante las nuevas tecnologías y el desarrollo de la ciencia, que siempre es necesario hacer un llamado de atención sobre su comportamiento.

 

Respecto a la supuesta lista, recalcó que estos pecados siempre han estado allí, pero ahora son más evidentes.

"Nos hemos deshumanizado", recalcó el párroco, que ve que se ha perdido el sentido de la vida y "hay crisis".

Todos somos pecadores.
Recordemos que es pecado la ira, la soberbia, la gula, la lujuria, la envidia, la avaricia y la pereza, además de que hacer lo contrario a lo que dictan los Diez Mandamientos también es pecado. Ahora bien, aunque el Vaticano aclaró la nueva lista, resaltó que "hay varias áreas en las que se perciben actitudes pecaminosas".

 

En este aspecto, Monseñor Gianfranco Girotti, obispo regente del tribunal de la penitenciaría apostólica, destacó la violación de los derechos individuales y sociales, el área de la bioética y el área de la droga.

Análisis.
Psicólogos, sociólogos y hasta investigadores de mercado indican que "Panamá es una sociedad pecadora" .

Geraldine Emiliani, psicóloga clínica, destaca que una vez que hay injusticia social, que se ofende al hombre, hay pecado, porque se ofende a Dios.

Por su parte, para el sociólogo Miguel Ángel Sánchez, la sociedad panameña desde sus inicios es una sociedad globalizada, lo que la ha llevado a que la religión dominante (judeico-cristiana) establezca los parámetros de lo que es "bueno" y "malo".

"Pienso que lo ideal de estas nuevas maneras de regulación del comportamiento social es tratar de cumplir con lo básico para la sobrevivencia de la especie humana a nivel global", recalcó.

El problema.
Jaime Purcell, investigador de mercado, destacó que "Panamá es una sociedad pecadora por excelencia".

Resaltó que hay que profundizar en los valores cívicos y morales para que las personas sean más honestas y justas.

Además, reafirmó que la sociedad peca enormemente por no tener conciencia del problema y de que forma parte de él.

Una confesión no es suficiente.
El párroco Bermúdez manifiesta que aunque el ser humano tiene el poder de la confesión para solicitar el perdón, es muy importante la reconciliación.

"Al pecar y confesar, hay que reconciliarse con la sociedad", por lo que ahora, además de rezar como norma de penitencia, el ser humano deberá hacer que esta tenga una incidencia social para rectificar, retribuir y borrar la mancha de la sociedad. ¿Una tarea difícil?


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América