Panamá solicitó la extradición de Freddy Rincón amparada en la convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de drogas y sustancias sicotrópicas, informó la Secretaria de Asuntos Internacionales del Ministerio Público, Greta Marchosky.
Según, Marchosky el Código de Bustamante y el principio de reciprocidad entre ambos países también son mecanismo utilizados para solicitar la extradición de Rincón.
Alegó que tras la detención de Rincón, Panamá procederá a la sustentación y remisión de toda la documentación en donde se presentan las pruebas aportadas por la fiscalía contra el futbolista.
Alegó que Interpol Panamá recibió la notificación oficial del arresto y inmediato se inició la preparación de los documentos.
En este caso la Fiscalía de Drogas también solicitó la extradición de Pablo Rayo, también pedido por Estados Unidos.
Rincón permanecerá encarcelado en los cuarteles de la Policía Federal brasileña mientras el Tribunal Supremo tramita la extradición.
El detenido ha reconocido que invirtió 200, 000 dólares en negocios en Panamá, pero afirma que ese dinero es producto de sus ganancias como futbolista y no procede del blanqueo de dinero.
Antes de la inauguración de Nautipesca el 16 de noviembre del 2000, los compadres mantenían una oficina en una casa de dos pisos en el área de El Dorado, en donde planeaban sus negocios en Panamá.
"Era gente amable que siempre vestía de saco y corbata", relató a la Fiscalía uno de sus empleados. Freddy y Pablo usualmente trabajaban hasta tarde y le pedían a sus trabajadores que los dejaran solos, con una buena provisión de cerveza y alimentos para "picar".
Freddy viajaba constantemente a Panamá, procedente de diferentes países de Suramérica y Estados Unidos, entre finales de la década de 1990 y mediados de la del 2000, con el pasaporte brasileño PCC 16487773.
Rayo Montaño huyó a Brasil en el 2003 escondido en las bodegas de un barco de su propiedad, luego que la DEA alertara a las autoridades panameñas de que éste encabezaba una sofisticada red de tráfico de drogas, venta de armas y lavado de dinero. Allá en Sao Paolo hizo contacto nuevamente con Rincón.
Desde Brasil ambos dirigían las finanzas de Nautipesca y exigían cuentas claras a los empleados panameños, quienes viajaban con frecuencia a ese país. Periódicos brasileños describen a Rayo Montaño como un "refinado empresario" y a Rincón como un "ídolo, respetuoso y con una chequera robusta".
Seguimientos de la DEA en Brasil señalan que ambos recibían informes económicos de Nautipesca y giros con dinero proveniente de sus ganancias.
Los reportes señalan que ambos paseaban con frecuencia en un lujoso Mercedes Benz blindado por las calles de Sao Paolo, visitaban galerías de arte y tiendas de diamantes y participaban en los "boat show" de Río de Janeiro para comprar mercancía para Nautipesca.
Rayo Montaño montó en Sao Paolo la galería de arte ProArte, en donde atendía a lo más selecto de la sociedad brasileña. Luego de la detención de Rincón, los compadres podrían estar nuevamente juntos, pero esta vez detenidos en la Policía Federal de Sao Paolo, hasta que se decida su solicitud de extradición.