El gobierno de Juan Carlos Varela, a través de los abogados que contrató por unos 323,000 dólares, pidió en Roma que el Estado de Panamá sea “parte ofendida” en el proceso en el que se investiga el supuesto soborno a autoridades de Panamá por parte de directivos de Finmeccanica en 2010, durante la gestión del expresidente Ricardo Martinelli.
Ya el Estado de Panamá perdió la oportunidad de constituirse como parte activa del proceso –solo se podía hacer hasta el pasado 27 de junio, día del inicio del pleito–, con lo cual, al ser solo “parte ofendida”, tendrá ahora una participación pasiva en el juicio, que involucra al exdirector comercial de Finmeccanica Paolo Pozzessere y al italiano Valter Lavítola.
Así, los abogados que contrató Varela –del bufete de origen estadounidense e inglés Hogan Lovells Studio Legale– no podrán llamar a testigos ni hacer preguntas directamente ni interponer recursos legales o quejas dentro del proceso por sí mismos.
Es decir, no podrán intervenir en forma activa y solo podrán –según el Código Procesal Penal italiano– acceder al expediente, asistir a las audiencias (que son públicas de todas formas) y preguntar en audiencias, pero solo por intermedio del fiscal. En otras palabras: no tendrán voz propia dentro del juicio.
El pedido de los abogados que representan al Estado panameño se realizó al inicio de la audiencia que se desarrolló en la sala sexta de la Segunda Sección Penal del Tribunal de Roma y que estuvo presidida por la jueza Adele Rando.
Durante la misma se presentaron como testigos tres investigadores de Nápoles que fueron parte de las pesquisas iniciales y fueron anexadas además al proceso unas cinco horas de escuchas telefónicas en las que, según fuentes judiciales, no hay ningún funcionario panameño grabado.
El primer investigador que subió al estrado para testificar fue Giusseppe Schiattarella, quien detalló que los investigadores de Nápoles “pincharon” el teléfono de Lavítola y otras personas desde inicios de 2011 hasta octubre de ese mismo año.
Según Schiattarella, la sociedad panameña Agafia S.A. fue constituida por Lavítola para cobrar una coima de unos 25 millones de dólares, el 10 por ciento del contrato que firmó en 2010 el Estado de Panamá con Finmeccanica por 249 millones de dólares.
Agafia S.A. tenía acordado con las sociedades Selex, Telespazio y Agusta Westland –todas filiales de Finmeccanica– un contrato de asesoría en los negocios realizados en Panamá y mediante el cual pretendía cobrar precisamente el 10 por ciento del monto del contrato. Para los investigadores italianos, Agafia S.A. era el medio mediante el cual se iba a desviar dinero para sobornar a autoridades panameñas.
Preguntado sobre la participación de Martinelli, Schiattarella declaró que existe una conversación telefónica entre Lavítola y Pozzessere en la que el primero comentó que “quería” que Martinelli comprase una parte de Agafia S.A. para así acceder a un soborno, aunque en ningún caso confirmó que ello haya ocurrido o que Lavítola conversó en algún momento con Martinelli sobre esa posibilidad.
Según fuentes judiciales, en el expediente no hay ninguna escucha telefónica que ratifique esta posibilidad o, incluso, en la que se escuche la voz del expresidente Martinelli.
Martinelli, en todo momento, negó cualquier tipo de relación con este caso y acusó al actual presidente –Varela– de “azuzar la telenovela italiana”, como siempre se ha referido a los procesos judiciales en Italia.
Otro de los investigadores que prestaron declaración ante el Tribunal, Angelo De Vito, explicó que el interés de Martinelli en Agafia S.A. y el posible pago de soborno se “prueba” dentro de la investigación a partir de los lazos de amistad entre el expresidente y Lavítola.
De Vito no logró –ante las preguntas del fiscal y la defensa de Lavítola, representada por Gennaro Fredella– confirmar el interés directo de Martinelli en ningún contrato firmado por Agafia S.A. o ningún otra empresa o sociedad anónima.
Según estableció el Tribunal, la próxima audiencia se realizará el 16 de diciembre y en ella se escuchará a dos testigos de la fiscalía, a cargo del fiscal Paolo Ielo.
Luego, el juicio se reanudará el 12 de febrero de 2015, día en que el Tribunal seguirá escuchando a testigos de la acusación.
Embajador de Panamá se reunirá con fiscal del caso Finmeccanica
El embajador de Panamá ante Italia, Fernando Berguido, se reunirá la próxima semana con el fiscal Paolo Ielo, a cargo del proceso en el que se investiga el presunto soborno a autoridades panameñas por parte de exdirectivos de la compañía italiana Finmeccanica.
Esta será una de las primeras reuniones en suelo italiano de Berguido, expresidente y director del diario La Prensa, quien dejó el periodismo para aceptar el cargo diplomático y representar al gobierno del actual presidente de la República, Juan Carlos Varela Rodríguez.
Fuentes confiables confirmaron la reunión entre Berguido y Ielo a este diario, aunque no pudieron detallar el día en que se efectuará y si esta será pública o se mantendrá en secreto.
Hasta el momento, el Gobierno de Panamá ni la Embajada de Panamá en Italia informó sobre las actividades próximas del flamante embajador.
Datos
- Oportunidad
- El Estado de Panamá perdió la oportunidad de constituirse como parte activa del proceso –solo se podía hacer hasta el pasado 27 de junio– con lo cual, al ser solo “parte ofendida”, tendrá ahora una participación pasiva en el juicio.
- Grabación
- Según fuentes judiciales, en el expediente no hay ninguna escucha telefónica que en la que se escuche la voz del expresidente Martinelli.
- 12 de febrero de 2015 se reanudará juicio, en el que el Tribunal seguirá escuchando a testigos de la acusación.