A pesar del crecimiento económico, los niveles de pobreza son altos y lo son aún más en las comunidades indígenas y en las regiones apartadas del centro del desarrollo económico (Panamá y Colón).
Esto no es casualidad. En estas provincias se ejecutan importantes proyectos como la ampliación del Canal o la construcción de la Autopista. También se desarrolla el sector de los servicios y el financiero. Sin embargo, la realidad es otra y no sólo en el "otro lado del puente", porque a pesar de que el país tiene éxito con este modelo económico la transmisión de los ingresos no llega al resto de la población. Impera la mala distribución de la riqueza.
Esto mantiene la percepción histórica de que "crece el país, pero a mí no me toca nada".
Esta opinión la comparten miles de panameños.
Es importante abordar estos problemas para sacar a la gente de la pobreza y elevar significativamente los niveles de vida.
Urge implementar programas que no sólo alivien la pobreza, sino que mejoren la distribución de la riqueza.