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Panamá tiene un museo dedicado al crimen


Los homicidios más espeluznantes que han estremecido a la sociedad panameña, están plasmados en fotos y artículos en el Museo Criminológico del cuarto piso de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá.
Aquí se trata sobre la criminología, rama del derecho que estudia los aspectos sociales, jurídicos y policiales de cualquier hecho delictivo.
Panamá América visitó este museo que fue inaugurado el 19 de octubre de 1978 por el primer director del Instituto de Criminología, el doctor Fabián Echevers.
El primer guerrillero de América en el siglo XX, Victoriano Lorenzo, oriundo de Penonomé, es una de las primeros personajes que se observan en el museo, donde se muestran imágenes sobre lo que fue su ejecución, seis meses antes de la separación de Panamá de Colombia y de la firma del Tratado Hay - Bunau Varilla.
Amarrado a una silla en el cadalso, tres descargas de fusilería acabaron con la vida de este guerrillero, lo que se constituyó en un ejemplo de violencia institucional de contenido criminológico que viola los derechos y garantías.
Otro terrible asesinato y que todavía se constituye como un misterio fue el del ex presidente Remón Cantera, el 2 de enero de 1955 en el hipódromo de "Juan Franco".
Las ilustraciones dan a conocer el diagrama del médico forense, donde se indica por donde entró el proyectil que le causó la ruptura del riñón derecho, la perforación de la vena cava inferior, la aorta abdominal y el intestino grueso.
Algunos artículos explican las causas que llevan a muchas personas a cometer homicidios, contra la propiedad e incendios.
Una de éstas, es la esquizofrenia, enfermedad mental de etiología desconocida que presenta síntomas como perturbaciones primarias del pensamiento, un pensamiento junto al otro sin ninguna relación, delirios primarios e incomprensibles, actuación extravagante.
En este apartamento también se dan a conocer las fotos de inescrupulosos delincuentes como es el caso de Silvano Ward Brown, quien mató a varias mujeres, hace algunos años. Los exámenes psicológicos que se le practicaron indicaron que este no es un enfermo mental, no es un psicótico, no es oligofrénico, ni epiléptico. Lo que posee es una personalidad psicopática amoral con mezclas de psicópata sexual, con una sensibilidad casi nula.
Objetos utilizados para el tráfico de drogas como pastas de dientes, caracoles, balanzas para pesar drogas, instrumentos utilizados para realizar abortos, así como utensilios punzocortantes empleados por los y las detenidas en las diferentes cárceles del país, son otras de las cosas que se observan.
Muestran además murales, donde expresan el daño que puede causar una de las drogas permitidas como lo es el alcohol que es un factor criminógeno.
Es mucha la información que este museo guarda, pero uno de los datos curiosos que aquí reposan, es la historia de John Peter Williams, el Robin Hood panameño, quien robaba en las casas ubicadas en la zona del Canal para darle de comer a su humilde familia y a sus vecinos del sector de El Marañón. Para conocer más sobre la vida de este personaje es recomendable visitar el Museo Criminológico en el Instituto de Criminología fundado en 1968.


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204658
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América