Funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos, del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y de la DEA sostuvieron el pasado miércoles una reunión con el procurador José Antonio Sossa para discutir las acciones antiterroristas dispuestas aquí y el tipo de legislación aplicable en estos casos.
En ese sentido, el procurador Sossa indicó que durante la reunión se abordaron varios temas relativos a las investigaciones ejecutadas por el Ministerio Público en casos relacionados con el tráfico de drogas.
El jefe del Ministerio Público también explicó que durante las conversaciones se explicaron los adelantados realizados por Panamá en materia de nuevas legislaciones, que endurecen las sanciones en materia de narcotráfico y lavado de dinero.
No obstante, dijo no tener mayores detalles sobre una denuncia ejecutada contra dos ciudadanos de origen árabe, señalados por otra persona como ligados a actividades terroristas internacionales. En este sentido agregó que su despacho está buscando información sobre este caso.
También alegó que ha requerido informes sobre la existencia de puntos en donde sicarios pueden ejecutar algún tipo de entrenamiento. Sossa aseguró que se han tenido experiencias recientes sobre la participación de sicarios en homicidios.
Agregó que en la actualidad en varios despachos de instrucción se adelantan casos en donde hay señalamiento contra personas que han llegado desde el extranjero a cometer homicidios y que esta es una situación bastante delicada.
Sostuvo que también tiene informes de la existencia del requerimiento de algunos despachos sobre sicarios que se encuentran prófugos de la justicia y que esta es una actividad con un ligero incremento en los últimos años.