Panamá se unió con su voto a Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela, para proteger las ballenas.
Japón propuso que la votación fuera secreta, y el pleno rechazó la propuesta por 33 votos a favor, de una votación nominal, contra 30 votos.
Igualmente propuso permitir la cacería de cetáceos (ballenas pequeñas), y el pleno también rechazó la propuesta.
Panamá está representada, en la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional en Saint Kitts and Navis, por el biólogo Rogelio Santamaría de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima.
El gobierno panameño mantiene una política de protección al medio ambiente, la cual permitió crear en el 2005 la Ley 13, que declara corredor marítimo de las ballenas, las aguas jurisdiccionales panameñas.
La Comisión Ballenera Internacional estableció en 1986 una moratoria para la caza comercial de ballenas.
Panamá votó a favor de proteger ballenas
Ambientalistas están satisfechos con el voto de Panamá, que además ya cuenta con legislación para la protección de esta especie.