Panamá levantó las reestricciones que impuso la semana pasada a las importaciones de Costa Rica -que ingresan por vía terrestre- tras superar diferencias surgidas por la devolución de un cargamento de pollo procesado panameño presuntamente contaminado con salmonela, informó ayer una fuente oficial costarricense.
Unos 50 camiones costarricenses con fertilizantes, productos agrícolas y gelatinas, entre otros, que se encontraban detenidos en la frontera de Paso Canoas, lograron cruzar entre el sábado y el domingo últimos el paso fronterizo hacia Panamá, tras superarse la supuesta falta de permisos de importación exigidos por el ministerio panameño de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
El director del ministerio de Agricultura de Costa Rica en la zona sur, Javier Laurent, aseguró a la prensa local que "la situación surgida está totalmente superada, puesto que todos los camiones que estaban varados cruzaron la frontera y entraron al territorio panameño".
La empresa avícola Melo, la más importante del país, aseguró ayer que sus productos no tienen salmonela, tal como afirmaron las autoridades agrícolas de Costa Rica.
El pasado 16 de junio, el ministerio de Agricultura de Costa Rica rechazó un embarque de 11,000 kilos de pollo procesado de la empresa avícola Melo, por estar contaminados con salmonela, según pruebas de laboratorio, las cuales Panamá reclamó verificar.
Para el acceso al relleno se tendrá un control por medio de balanzas. El pesaje y recibimiento serán precedidos de una revisión de la carga y de la documentación que los acompaña e informa de su origen, entre otros detalles.
El costo de los estudios, diseño, la movilización y desmovilización, al igual que el corte de bosque y limpieza de maleza, la preparación para el área del relleno, la cobertura operacional, pavimentación drenaje de gases y monitoreo, entre otras tareas, suman 34 mil 816 (precio fijado para el 2002 cuando se realizó el estudio).
Mientras que los costos de previsión para la clausura y post clausura del relleno sanitario ascienden a B/.2,340,000.
Los recursos financieros para esta actividad deben ser aportados por los usuarios, establece el estudio.
Un porcentaje del pago por los servicios de disposición de los desechos deberán ser considerados en cada factura, pero depositados por el operador en una cuenta bancaria especial, con aplicación continua y segura, que constituirá el "Fondo para la Remediación del Suelo Contaminado por el Relleno (FRSC).
Esta cuenta deberá ser controlada por una auditoria independiente, así como por un comité de "Defensa Ambiental del Relleno", constituido por representantes del Municipio de Arraiján, La Chorrera, Capira y San Carlos, del Ministerio de Salud y el Ente Regulador de los Servicios Públicos; además de la sociedad civil.
Tales recursos sólo podrán ser utilizados en la remediación del suelo, si los monitoreos realizados revelan que está contaminado, y bajo un proyecto aprobado por la autoridad competente.
Pero existen opiniones en contra, como del presidente del Consejo Municipal de La Chorrera, Luis Domínguez, quien sostiene que la construcción del relleno sanitario en Moscú afectar ía la Potabilizadora de Laguna Alta, la que abastece a los distritos de Arraiján y La Chorrera, además de ser un sitio al que sólo se puede llegar a caballo.
Mientras que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAN) por ahora adversa un eventual proyecto en este sitio, por su cercanía a la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá.
Por otro lado, el Ministerio de Salud prepara un documento en el que se da plazo de dos años a los municipios de todo el país, los que cuentan con vertederos a cielo abierto, cercanos a áreas urbanas, para que sean clausurados y desarrollen rellenos sanitarios.