Cuba y Panamá cerraron hoy en La Habana un acuerdo comercial de servicios e inversiones de alcance parcial que sienta las bases para que el intercambio bilateral pueda potencialmente multiplicarse casi por tres.
El viceministro de Comercio Exterior, Severo Sousa, quien se encuentran en La Habana, confirmó el cierre definitivo del acuerdo, que se encontraba en su segunda ronda y permitirá aumentar hasta 400 millones de dólares las exportaciones de Panamá a la isla, que en 2008 rondaron entre 160 y 180 millones.
Cuba también podrá multiplicar "por dos o tres" los bienes y servicios que exporta al país centroamericano y que en la actualidad apenas representan 28 millones de dólares, según la fuente.
"La implicación que tiene (el acuerdo) es sobre todo en el aspecto de seguridad jurídica que se le da al inversionista", señaló Sousa , al explicar que Panamá podría tener en marcha el acuerdo a partir de mayo, aunque no pudieron precisar los tiempos requeridos por Cuba.
Sousa señaló que en el apartado de "productos como tal", el acuerdo incluye "casi el 100 por ciento de la oferta exportable de Panamá a Cuba".
Se abren apartados "sensibles" para los dos países que actualmente no estaban contemplados, aunque se excluye el ron, producto que ambos producen.
Así, Panamá podrá exportar leche evaporada, leche condensada, queso fundido, carne de cerdo, embutidos, procesados de pollo, huevos fértiles y otros.
En el capítulo financiero se han establecido criterios para el manejo de las transferencias, con el establecimiento de los mecanismos que se utilizarán y las empresas facultadas para hacerlo, y también queda contemplado el sector de los seguros.
"Bien es sabido que por el tema de las restricciones por las que ha pasado Cuba durante todos estos años, muchas veces no tiene facilidades para los pagos, repagos o transferencias, y (...) el inversionista panameño está acostumbrado a trabajar con muchas facilidades", explicó.
El acuerdo incluye servicios e inversiones, apartado en el que se han dejado "varios capítulos abiertos", dado que en Cuba ese tipo de renglones económicos no funcionan de acuerdo con las reglas convencionales de oferta y demanda, dijo Sousa.
"Se ha dejado abierto para que en la medida en que se vayan dando las oportunidades o las necesidades, Panamá tenga igualmente, digamos, un sitio preferencial", afirmó.
En este apartado están contempladas la exportación por Panamá de servicios marítimos auxiliares, como avituallamiento, marinas o muelles, y el trabajo conjunto en servicios turísticos como los destinos compartidos, donde el istmo podría incluirse como última parada de los viajes a la isla.
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