LOS ANTECEDENTES de la independencia de Panamá de España están vinculados a situaciones sociales e intelectuales comunes en los países hispanohablantes. Panamá, empujada por las ideas liberales de la época, concretó su cometido el 28 de noviembre de 1821.
En el marco de los 184 años de aquel hecho histórico, Gerardo Zaldívar Miquelarena, embajador de España en Panamá, hizo un recuento sobre las actuales relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Explicó que el principal objetivo de la cooperación española es la erradicación de la pobreza. La mayor parte de su trabajo está dirigido al fortalecimiento de las instituciones con el fin de garantizar el estado de derecho, la consolidación de las estructuras democráticas y facilitar el acceso a las instituciones a los grupos desfavorecidos.
En el reglón de gobernabilidad la brújula va en dirección al fortalecimiento del Órgano Judicial, de la fuerzas Pública y diversas instituciones como la Procuraduría de la Administración, entre otros.
En cuanto al trabajo con los grupos más vulnerables mencionó un programa con menores en riesgo social que incluye acciones de inserción y rehabilitación, además de la agilización de procesos judiciales.
Otro programa, según el embajador, está relacionado con la actuación integral en Kuna Yala en Educación Bilingüe Intercultural, manejo de recursos naturales, educación ambiental y educación sexual y reproductiva.
Existe un Fondo Mixto con una financiación de B/. 2 millones de los cuales 680, 000 son aporte panameño a través del Ministerio de Economía y Finanzas.
Panamá y España, después de 184 años
Acuerdos de cooperación y un fondo económico conjunto, marcan las relaciones hoy.