Y es que según la opinión de algunos diputados panameñistas, los nuevos dirigentes no controlan todos los hilos del partido.
Para Carlos Cleghorn, diputado de ese colectivo, Marco Ameglio puede controlar legalmente al partido, pero no al corazón panameñista.
Por su parte, José Blandón, posible candidato a la presidencia del panameñismo, manifestó que reconoce a Ameglio como el presidente provisional del panameñismo, pero aclaró que no lo apoyará para las próximas elecciones.
A su vez, Alcibiades Vásquez expresó que los actuales dirigentes deben trabajar para encaminar al colectivo hacia las elecciones de 2006, para así escoger a quienes tendrán el control del partido.
En respuesta, Ameglio indicó que se dedicará a trabajar, aunque no será una tarea fácil unificar a todas las corrientes dentro del colectivo, para luego encaminarlo con miras a encabezar una verdadera oposición.
Mireya Moscoso renunció al Partido Panameñista el pasado 31 de marzo.
Ocupó ese cargo desde 1991.
A su salida del colectivo, su actual presidente pidió una auditoría para comprobar en qué fueron gastados los fondos del partido.